31 de octubre de 2007

Cómo hablar de libros sin haberlos leído

Tengo entendido que Pierre Bayard tiene el doctorado por la Universidad de Niza y un posdoctorado en la Universidad de Tours, ello hace un tanto incomprensible que cuente que "lleva años enseñando y opinando sobre libros y autores que nunca ha leído, o que ha hojeado apenas, o simplemente leído y olvidado”. Dice la nota que realiza Andrea Palet: “Bayard se lo contó a todo el mundo. Y en un libro que se llama, para que nadie se pierda, Cómo hablar de libros sin haberlos leído, un ensayo "provocador" -dice la solapa- en que el autor se opone a la triple restricción social de, uno, haber leído un libro antes de hablar de él, dos, haber leído todos los libros importantes, y tres, tener una opinión formada sobre cada uno. Por cierto, Bayard no se refiere a nosotros, inocentes plumíferos amantes de la lectura, sino a sus pares de la academia, personajes y personajillos que centran precisamente en esta tríada el grueso de su actividad, su prestigio, su identidad, y no pocas veces su propia vida. Pero no se trata de la confesión culposa de un profesional ilustrado pero escaso de tiempo y mal pagado. Ni de un alegato por las condiciones de producción en un sistema económico maligno y entontecedor para la cultura. Ni de un pelambre gremial masivo, con el delator dispuesto al harakiri por mor de la causa. Hay quienes lo han visto como un elogio de la impostura. Quizás sea todo esto, pero a lo francés: de muy enrevesada manera”.

Lo que me parece increíble es ser profesor de literatura y no tener leídos los libros que se van a comentar en clase con los estudiantes.

Aquí completo.

30 de octubre de 2007

Manuel Díaz Martínez

Anoche estaba buscando información en la red sobre una nueva revista auspiciada por el Instituto Cubano del Libro, La Siempreviva, cuando me he quedado muda: llegué al blog de Manuel Díaz Martínez. Hacía ya tiempo que no sabía de él. Cuando cambié de computadora, por esas cosas técnicas tan terribles que pasan, perdí su correo-e y yo cambié el mío. Siempre me dije que escribiría a una amiga en común para preguntarle por él y volvernos a contactar para saludarlo, pero el tiempo se fue pasando. Por eso ahora que hallé su blog me ha dado mucha alegría.

A este gran poeta y periodista cubano lo conocí en Las palmas de Gran Canaria, nunca podré olvidar nuestras charlas. Es una persona amena, erudita y con gran carisma. Recuerdo especialmente una tarde en la que nos encontramos en "Casa Suecia", una cafetería muy agradable que estaba en la calle de Luis Morote, a la vuelta de donde yo vivía. En esa ocasión tomamos café con pastel, muchos cafés y poco pastel, mientras me hablaba de César Vallejo, de García Lorca, de la poesía cubana, de la poesía de vanguardia, de México, de Cuba… de muchas cosas más. Que bello señor, que gran señor.

Les dejo este video con uno de sus recientes recitales, para quien no lo conozca pueda escucharlo.

12 de octubre de 2007

Amores de segunda mano: Enrique Serna

Enrique Serna, Amores de segunda mano (México: Cal y arena, 2006)

Daba besos de segunda boca

La primera edición de los cuentos de Amores de segunda mano de Enrique Serna, fue en 1994. El libro lleva seis reimpresiones. Son once relatos en total y ninguno de ellos deja buen sabor de boca al terminar su lectura gracias al humor negro, al absurdo, a las situaciones grotescas, a las relaciones amorosas frustradas que viven los personajes, a los adioses del amor a través de "las malditas palabras", al regocijo que puede provocar la violación de una anciana minusválida y moribunda, al desencanto al final de la vida. A los melodramas que muestra. "El alimento del artista" me parece uno de los cuentos mejor logrado junto a "La extremaunción", al menos son los que más me gustaron, aunque elegir de entre todos ellos no es tarea fácil, todos son excelentes relatos.

"El alimento del artista" inicia al final de la vida de una mujer que está hablando con alguien "con educación, con experiencia, que se ve que entiende las cosas", pidiéndole un favor mientras le cuenta su vida. De esta forma nos enteramos de que unos veinte años atrás trabajaba en "El sarape", un cabaret en el que realizaba un número al lado de un afeminado, Gamaliel. Los dos fingían hacer el amor en el escenario. Como era afeminado pues no habría problema. Pero resulta que la primera vez que se presentan ella va notando que Gamaliel "se relajaba y hasta se divertía con el manoseo, tanto que a medio show él tomó la iniciativa" y ella empezó a sentirse lujuriosa, tanto que "si no se acaba la música por Dios que nos ponemos a darle de verdad enfrente de todo mundo", nos cuenta la narradora. Los ovacionan como cinco minutos, salen tres veces a recibir los aplausos hasta que Gamaliel la jala del brazo y:

A tirones me llevó al camerino porque ya no aguantaba las ganas. Tampoco yo para ser sincera. Caímos al sofá encima de mis trajes y ahí completamos lo que habíamos empezado en la pista pero esta vez llegando hasta el fin, desgarrándonos las mallas, oyendo todavía el aplauso que ahora parecía sonar dentro nde nosotros como si toda la excitación del público se nos hubiera metido al cuerpo, como si nos corrieran aplausos por las venas.

Poco después deciden vivir juntos y lo de hacer el amor después del número que realizaban se les hizo costumbre, "a veces ni cerrábamos la puerta del camerino de tanta prisa". Pero lo de escuchar aplausos trascendió, nada más escucharlos asi fuera en la televisión y "ya nomás con eso sentíamos hormigas en la carne". Un día Gamaliel, que era muy celoso, tiene un problema de golpes con un cliente de "El sarape" y tienen que irse. Pasan por varias situaciones hasta que a Gamaliel le cansa andar "en el deprave", así que se retiran de la farándula y llevan "una vida decente". Esta vida decente lleva a Gamaliel a quedarse impotente, ya no desea hacerle el amor a su mujer hasta que ella descubre que es porque le faltaba el público, "extrañaba el aplauso que es el alimento del artista". Regresan a lo mismo y su vida sexual brilla de nuevo. Sin embargo, el tiempo pasa y los cuerpos se van haciendo viejos, y dos cuerpos viejos haciendo el amor en un escenario no provocan más que lástima. Ella se convierte en cigarrera del cabaret y él "le recoge los tacones a las vedettes". El final es desgarrador:

Le quería contar mi vida, para ver si es tan amable de hacerme un favorcito. Ahí en el pasillo, detrás de las cajas de refresco, tenemos nuestro cuarto Gamaliel y yo. Tenga, es todo lo que traigo, acéptelo por caridad, ya se que no es mucho pero tampoco le voy a pedir un sacrificio. Nomás que nos mire, y si se puede, aplauda.

11 de octubre de 2007

Doris Lessing, Premio Nobel de literatura 2007

Queridos amigos, en nuestra encuesta realizada sobre quien sería el ganador del Premio Nobel 2007, ninguno de nosotros votó por la ganadora: Doris Lessing (Irán, 1919). Ha sido una sorpresa, la escritora no figuraba entre los favoritos. No he leído nada de ella, escuchaba que la mayor parte de su obra está publicada en castellano, así que será un placer leerla.

De la bitácora de Literatúrame he tomado el siguiente video, en él la galardonada aconseja a los nuevos escritores.

Foto tomada del periódico Milenio
"Soy intolerante con las ideologías"
Salvaje, rebelde y coqueta

5 de octubre de 2007

¿Quién ganará el Premio nobel de literatura?

Leyendo el post de Jean François Fogel, recordé que se me estaba pasando hacer la encuesta que hago cada año en esta bitácora para ver por quien apuestan ustedes para ser el feliz galardonado con el premio nobel este 11 de octubre (dia más, día menos).

Pongo sólo los diez primeros que encabezan la LISTA, pero ustedes pueden elegir de entre todos ellos, a DOS:

Claudio Magris
Les Murray
Philip Roth
Thomas Transtromer
Adonis
Amos Oz
Haruki Murakami
Hugo Claus
Joyce Carol Oates
Ko Un

Cerraremos las apuestas el miércoles 10 a las 10 de la mañana, hora de por acá.

Por cierto, ya podrá leerse el "Premio Nobel de Literatura" en castellano, aunque ahora todavía está en sueco y en inglés.

Son las 10 de la mañana del 10 de octubre. Nuestras apuestas finales han quedado así:

1. Philip Roth = 7
2. Cees Nooteboom = 3
3. Carlos Fuentes = 2
4. Adonis = 3
5. Umberto Eco = 3
6. Antonio Tabucchi = 1
7. Murakami = 5
8. Magris = 2
9. Kundera = 2
10. Vargas Llosa = 1
10. Harry Mulisch = 1
11. Don DeLillo = 1
12. John Banville = 1

Se cierra la encuesta. Ahora a esperar unas horas para conocer quien es el afortunado ganador del premio nobel.

JUEVES 11:

Doris Lessing: Ganadora del Nobel de Literatura 2007. Ninguno de nosotros votó por ella. Ha sido una sorpresa.

3 de octubre de 2007

Un relato policíaco: Imre Kertész

Imre Kertész, Un relato policíaco, Trad., Adan Kovacsics (1) (Barcelona: Acantilado, 2007)

No se si a muchos suceda lo que a mi con determinados autores y su literatura. Tener esa sensación de que aunque sean escritores galardonados con el nobel los vamos a poder encontrar un día en la calle, en un café, en una reunión, y que vamos a poder hablar con ellos aunque no se sepa húngaro ni alemán. Es como estar enamorada de alguien a quien sólo llegas a través de lo que escribe, de las entrevistas que le hacen, de ver sus fotografías donde no miras, ni te interesa, qué edad tiene o si es guapo o no, sólo percibes esa inteligencia y ternura que emana en una sonrisa o en su mirada. Se que es una tontería y voy a parecer adolescente, pero cuando en la tercera hoja de Liquidación leí: "Para Magda", me gustó más mi nombre. Así se llama su esposa, una mujer encantadora como podrán ver en la imagen.

La profunda admiración que siento por la escritura de Imre Kertész, logra conmoverme por todo lo que él hace y escribe. Recuerdo que cuando estuve en Budapest busqué ese parque que se describe en Sin destino, cuando el jovencito György Köves regresa a la ciudad después de estar, y casi morir, en Auschwitz-Birkenau. Se sienta en una banca a platicar con un periodista que lo ve y quiere que cuente lo que ha pasado en ese lugar. Pasé por varios parques, y en cada uno pensaba: "éste debe de ser"...

Si tienen tiempo lean este artículo y vean las fotografías que hay en cada apartado (son 7 en total). No se, pero quizás un día lo voy a conocer. Los sueños, sueños son, dice el poeta.

Al iniciar la lectura de esta breve novela, Kertész nos aclara en el Prólogo que Un relato policíaco nace como una especie de relleno, para la publicación de otra novela:

A principios de la primavera de 1976 acabé mi novela El buscador de huellas y la entregué, como correspondía, a una editorial del Estado. Difícilmente podía obrar de otra manera, puesto que en la Hungría de aquel entonces sólo existían las editoriales de Estado. Las dos editoriales especializadas, por así decirlo, en "prosa húngara contemporánea" se distinguían a mis ojos por el hecho de que una rechazó mi novela Sin destino y la otra, en cambio, la publicó. Me dirigí, evidentemente, a la segunda (...) El director había leído El buscador de huellas y le gustaría publicarlo si fuera más extenso, dijo. Entonces recordé Un relato policíaco. Era una vieja y fugaz idea mía, con la que había jugueteado y que luego olvidé, mientras escribía Sin destino. ¿Cómo se podía publicar, en una dictadura que llegó al poder por medios ilegales? Decidí no renunciar a la trama "escalofriante", pero sí trasladar el escenario de la narración a un país sudamericano imaginario. Y así fue como se publicó.

El primer narrador de la novela es el abogado de oficio de Antonio Rojas Martens, el segundo narrador-personaje y quien nos cuenta toda la historia a través de un manuscrito que entrega al abogado y éste a nosotros los lectores. Rojas Martens está en la cárcel y próximo a presentarse "ante los jueces del nuevo régimen". Su defensor consigue que le den permiso para escribir "sobre el hecho de haber comprendido la lógica".

Rojas Martens es un miembro de la policía secreta y va a ser ejecutado. En este manuscrito plasma toda su experiencia en el Cuerpo, pertenecía al grupo de Díaz (al que en el aquí y ahora de la narración buscan en vano), su jefe, un tipo astuto, hábil y sin temor a nada. El "caso Salinas" que investigan, sirve de fondo al narrador para mostrarnos lo duro que es vivir en una dictadura ya sea siendo uno más del pueblo o formando parte de las mismas autoridades. En las dictaduras a veces no importa que se sea inocente para ser acribillado, basta con que así lo decida alguien que no quiere que se conozca que seres inocentes han sido sus más grandes víctimas.

(1) "Adan Kovacsics es gran parte de las letras húngaras contemporáneas: Imre Kertész, György Konrád, Péter Nádas, László Földényi, László Krasznahorkai, Ádám Bodor y Attila Bartis. Y la lista no es completa. Aquí una entrevista al traductor de Kertész, y podemos conocer también su casa.