14 de diciembre de 2005

Escribir era pintar

"Ts'ib es la palabra usada en maya para escribir y significa escribir y pintar, al igual que la palabra náhua tlacuiloa"

La relación entre la pintura y la escritura en el México prehispánico es sumamente importante. Se tiene la idea de que en el México antiguo no existía la escritura, una creencia totalmente falsa, quizá la ignorancia es la que ha llevado a desconocer que para los pueblos mesoamericanos escribir era pintar.

Las primeras evidencias de escritura datan del preclásico (1200 a.C.- 200 d.C.) y las encontramos en las estelas de Oaxaca y en el área maya. La escritura maya fue la que más se desarrolló en Mesoamérica y un gran número de estudiosos han podido leer estos textos. En Oaxaca existieron dos sistemas de escritura: la zapoteca y después la mixteca, pero no se desarrollaron tanto como la escritura maya. En el centro de México los mexicas también se dieron a la tarea de escribir y heredaron esta tradición de los otros pueblos mesoamericanos. Encontramos escritura tallada en la piedra sobre estelas, altares, tronos, dinteles, edificios, pintada en la cerámica, en la pintura mural y hasta en papel. A estos manuscritos sobre papel se les llama códices, esta palabra viene del latín codex y significa libro. Al parecer los códices (como la imagen que vemos arriba) se empezaron a usar en el periodo clásico.

Los códices se hicieron de varios materiales, algunos están hechos de amatl o kopo' (en maya) este papel se fabrica con las fibras de la corteza de varios árboles del género ficus. También se hicieron códices sobre piel de venado y se considera que se usaron otros materiales que no perduraron hasta nuestros días. Los códices se doblaban como acordeones y se les aplicaba una capa de cal para que se pudiera escribir y pintar sobre ellos. A los que hacían los códices se les llamaba tlacuilos, ellos sabían leer, escribir y eran grandes pintores. Además dominaban los temas sobre los que escribían, estos personajes nunca firmaron los trabajos que hicieron, desafortunadamente, pero ahí está su labor para representarlos. Borges escribe este poema sobre los tlacuilos o tlacuinos:

Hombre versado en todas las disciplinas,
curioso de todos los arcanos,
padre de escrituras, de lenguajes, de utopías, de mitologías,
huésped de infiernos y cielos,
autor panajedrecista y astrólogo,
perfecto en la indulgente ironía y la generosa amistad.
...Sus pinturas son documentos del mundo ultraterreno, del mundo metafísico en que los dioses toman las formas de la imaginación que los sueña.
Este es el abecedario náhuatl, la imagen tiene en la parte de abajo su correspondencia de las letras en castellano:

14 comentarios:

oliveira dijo...

vuelvo del limbo [ya que lo han derogado] y aquí siempre encuentro luz...

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una maldita parte dijo...

q bonito es hacer descubrimientos!
oi y reoi tu nombre en lalibreria y llevo aqui mas de media hora leyendo.... un placer!

Antonio Corso dijo...

Qué letras tan hermosas son: siento que se esconden en ellas algo como dioses vivos, presencias que subsisten en la ausencia de estas realidades que vienen del pasado.

SALOMON dijo...

EXCELENTE POST -COMO TODOS LOS TUYOS MAGDA- PERO ESTE ADEMÁS, VIENE HERMOSAMENTE ILUSTRADO, ENHORABUENA

Armando Ortiz Valencia dijo...

Tal como lo mencionan, creo que el de esta ocasión además de ser una excelente apostilla, deslumbro con la magnifíca ilustración. Gracias Magda.

Magda dijo...

Querido, Luis, siempre es reconfortante escuchar tus palabras. Muchas gracias y un gran abrazo.

Magda dijo...

Bridgeur, muchas gracias. Siempre bienvenido.

Magda dijo...

Antonio, exactamente, detrás de todo esto tan maravilloso se esconden dioses vivos en una atmósfera de sonidos místicos...

Magda dijo...

Gracias Salomón, eres muy generoso. Las ilustraciones son muy bellas ¿verdad? Los códices eran libros, y hoy son libros mágicos...

Magda dijo...

Gracias a ti, Armando, por tus palabras y tu siempre agradable visita.

alnacif dijo...

Hola Magda, tu post complementa hermosamente lo que estaba leyendo en un libro de ortografía. Me impresiona la potencia del lenguaje de los códices que yendo más allá de la escritura fonética, utilizan pictogramas, ideogramas y fonogramas. De ese libro le tomo prestado la dedicatoria, que tomo como rosa de jardín para tí:

"A mis amigos les adeudo la ternura..."
Cuando digo amigos, quiero decir gracias.

El jardín es de Cora Céspedes.
Un abrazo,

Magda dijo...

Alnacif, que bello, muchas gracias. De lujo.

Juan Carlos dijo...

Magnifico post, Magda. Todo lo referente a la escritura y la lectura es mágico. Por cierto, estoy leyendo a Sergio Pitol, y te anticipo que me está gustando mucho.

Saludos

Magda dijo...

Juan Carlos, me encantará conocer tu lectura sobre lo que estás leyendo de Pitol, seguro será interesantísima.

Muchos saludos y mis mejores deseos para ti en este 2006 que pronto iniciará.

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