2 de junio de 2006

La tía marquesa

Simonetta Agnello Hornby, La tía marquesa (Barcelona: Tusquets, 2006), pp.451.

Hace un par de meses vi en la librería La tía marquesa, desconocía la obra de la escritora siciliana Simonetta Agnello Hornby, pero me llamó la atención la portada del libro (aqui el cuadro completo, es de Vittorio Corcos) y la nota adjunta, así que lo compré y me alegra haberlo hecho, es una muy buena novela, se las recomiendo mucho.

A través de Amalia Cufaro, la nodriza de Costanza Safamita, nos vamos enterando de la vida no sólo de ésta, sino de cómo se movía la decadente aristocracia siciliana del siglo XIX. El nacimiento de Costanza fue para la niña casi trágico porque su madre, la baronesa Caterina Safamita, no esperaba que fuese mujer (quería un varoncito) y menos que “le saliera” pelirroja, por este motivo en cuanto la ve la rechaza rotundamente, y lo hace para siempre. En cambio su padre, el barón Domenico Safamita, la recibe con los brazos abiertos. Este rechazo de la madre provoca profundo dolor en la pequeña:

Una tarde de octubre de 1862, las nodrizas y los niños estaban en la habitación de los juegos. La baronesa se reunió con ellos. Tras dar un beso apresurado a Costanza, tomó a Giacomo (su otro hijo) de los brazos de su nodriza. Sentada en un sillón, lo besuqueaba sin parar y le entonaba cancioncillas. Costanza también extendía los brazos para que la acogiera en su regazo. Llamaba dulcemente a su madre, le dirigía sonrisitas, se le enredaba en el vestido, le besaba las puntas de la falda, lo intentaba todo para obtener lo que quería. La baronesa ordenó a Amalia que se la quitara de delante.

(...) -Vete con Amalia -dijo la madre. Vete, vete -repetía-, vete, vete -alzando cada vez más la voz y empujándola. Constanza se le agarró del vestido. -Mamá, no, no, mamá. Caterina Safamita se levantó bruscamente, con la mano daba empujones a Costanza para alejarla. A sacudidas la obligó a soltarle la falda. Costanza forcejeaba con las manos extendidas para volver a pegarse a su madre. Giacomo, asustado, estalló en llanto y eso enfureció a Caterina. Agarró a Costanza por la articulación del hombro con el brazo y la levantó del suelo. Costanza gritaba con todas sus fuerzas (...) Caterina dobló ligeramente las rodillas y lanzó a Costanza contra la pared. La niña se desplomó en el suelo. -Mamá, mamá, mamá -farfullaba Costanza entre lágrimas, y la buscaba con los ojos por todos los rincones de la habitación.

A partir de este momento su padre decide tenerla alejada de su madre lo más posible y evitarle con ello problemas mayores. De esta forma, la niña vive con la nodriza en los espacios dedicados a la servidumbre. Su vida transcurre entre estar aquí y allá, ser noble pero vivir entre plebeyos.

Todo esto conforma su carácter y la hace una mujer excepcional, alejada de disimulos y afectaciones e ir en contra de esas apariencias tan comunes en la aristocracia decimonónica. Es Costanza, la tía marquesa, quien hereda la riqueza de la familia y no sus hermanos varones. Se casa, pero su matrimonio resulta bastante dificil. Es el final del reinado borbónico y ella tiene que enfrentarse a la mafia...

Datos biográficos de Simonetta Agnello Hornby

9 comentarios:

Miguel Sanfeliu dijo...

También yo he comprado libros guíandome sólo por algo que me llamó la atención de su portada. Y me he llevado gratas sorpresas (también desilusiones). En cualquier caso, resulta curioso observar nuestras propias motivaciones, nuestros impulsos, a la hora de movernos por una librería, rebuscando sin rumbo, tocando, leyendo frases aquí y allá.

Dilaca dijo...

Mi ausencia en tu blog ha sido involuntaria. Regreso, ya aliviada del ajetreo que incluye la corrección de exámenes y encuentro las gratas notas a las que ya me he acostumbrado

Lila Magritte dijo...

He dejado una pregunta en "Puesta en abismo".
Ojalá no sea demasiado tarde para esperar una respuesta.
Gracias, y de paso te digo que me parece genial tu blog.

nacho montoto dijo...

Interesante blog.
Felicidades

Marcel·lí dijo...

A veces, las portadas nos deciden a comprar o rechazar algo.

Recuerdo especialmente que ello me ha pasado con discos. Un disco de "blue note" con alguna foto potente de algun músico de jazz suele ser mi perdición...

Y bonita portada, sí. Yo también desconozco (ahora quizá menos) a esta autora.

Un beso.

Ismael Lares dijo...

Como siempre buenas reseñas en apostillas. Chin...ahora debo trabajar más duro para comprar más libros.
Saludos, Magda!

Magda dijo...

K, Dilaca, Lila, Nacho, querido Marcel.li, Ismael, muchas gracias por sus comentarios.

Un abrazo.

Purificación Ávila. dijo...

¡Qué curioso, Magda! Hoy me dí cuenta: coincidimos en lo de la atracción por las portadas. Ya se lo comenté a IHB por lo del libro de la nueva poesía Hispanoamericana donde publica algunos poemas suyos.

Yo me voy a comprar también este porque leí en Circulo de Lectores un extracto, y me gustó.
Pero se dice que es bueno, sí.(Con tu opinón ya no me caben dudas)
Feliz domingo.

Alicia

Magda dijo...

Alicia, las portadas de los libros siempre me han gustado. Hay algunas que traen verdaderas maravillas, todos unos cuadros.

Que tengas una buena semana.

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