11 de agosto de 2006

La llama doble: Octavio Paz

Octavio Paz, La llama doble. Amor y erotismo (México: Seix Barral, 2000)

La llama doble es un ensayo poético. Como el mismo Octavio Paz lo señala en el prólogo, este libro tiene relación con un poema que escribió anteriormente: Carta de creencia. La llama doble es el amor y el erotismo, asociados, por supuesto, a la sexualidad:

No hay amor sin erotismo como no hay erotismo sin sexualidad. Pero la cadena se rompe en sentido inverso: amor sin erotismo no es amor y erotismo sin sexo es impensable e imposible.
El nobel mexicano explora el sentimiento amoroso a través de la historia: "Los reinos de Pan", "Eros y Psiquis", "Prehistoria del amor", "La dama y la santa", "La plaza y la alcoba", entre otros. Por ejemplo, nos recuerda que el primer poema de amor es obra de Teócrito: La hechicera, escrito en el primer cuarto del siglo III a. de C., en él se cuenta la historia de un hombre, Delfis, que abandona a su amante, Simetha. Ella está muy enamorada y quiere que él regrese, así que planea, junto a Testilis (su sirvienta), un hechizo (el rito negro) para conseguir que vuelva. El estribillo que repiten mientras llevan a cabo el conjuro dice: pájaro mágico, devuélveme a mi amante, tráelo a mi casa. "El furor amoroso de Simetha, dice el escritor, parece inspirado por Pan, el dios sexual de pezuñas de macho cabrío, cuyo hálito sacude follajes y provoca el delirio de las hembras. Sexualidad pura". Simetha sufre "...la dolencia de amor, que no se cura sino con la presencia y la figura".

Una parte muy bella es cuando nos habla del ritual del amor cortés, nos dice que era una ficción poética, "una regla de conducta y una idealización de la realidad social. Así, es imposible saber cómo y hasta qué punto sus preceptos se cumplían. Hay que tener en cuenta que la mayoría de los trovadores eran poetas de profesión y sus cantos expresaban no tanto una experiencia personal vivida como una doctrina ética y estética (...) Esas canciones, frescas como el amanecer, iluminarían a la lírica europea, de los ruiseñores de Shakespeare a las alondras de Lope de Vega".

El despliegue en este libro es enorme, pasamos por personajes de ficción y escritores, como Tristán e Isolda, Dante y Beatriz, Petrarca y Laura (que era antepasada del marqués de Sade), Donne, Quevedo, Lope de Vega, Ronsard, Julieta, Ofelia, Marco Antonio, Otelo, Balzac "y su galería de enamoradas y enamorados", la duquesa de Langeais, y muchos más, en una palabra: recorremos de su mano la historia de occidente. Al final expresa su poética, una síntesis, digamos, de todo lo que este estudio nos ofrece:

El encuentro erótico comienza con la visión del cuerpo deseado. Vestido o desnudo, el cuerpo es una presencia: una forma que, por un instante, es todas las formas del mundo. Apenas abrazamos esa forma, dejamos de percibirla como presencia y la asimos como una materia concreta, palpable, que cabe en nuestros brazos y que, no obstante, es ilimitada. Al abrazar a la presencia, dejamos de verla y ella misma deja de ser presencia. Dispersión del cuerpo deseado: vemos sólo unos ojos que nos miran, una garganta iluminada por la luz de una lámpara y pronto vuelta a la noche, el brillo de un muslo, la sombra que desciende del ombligo al sexo. Cada uno de estos fragmentos vive por sí solo pero alude a la totalidad del cuerpo. Ese cuerpo que, de pronto, se ha vuelto infinito. El cuerpo de mi pareja deja de ser una forma y se convierte en una substancia informe e inmensa en la que, al mismo tiempo, me pierdo y me recobro. Nos perdemos como personas y nos recobramos como sensaciones.

El tiempo del amor no es grande ni chico: es la percepción instantánea de todos los tiempos en uno solo, de todas las vidas en un instante.

16 comentarios:

Dilaca dijo...

Esta apostilla me ha incentivado mi deseo por la lectura.
Sospecho páginas sublimes y erudición al servicio del indisoluble vínculo entre el amor, el sexo y el deseo.

FERNANDO dijo...

PARA BIEN O PARA MAL LA SENSUALIDAD,EL EROTISMO Y EL SEXO
DE LA VIDA REAL POCO TIENE QUE VER EN LA GRAN MAYORIA DE LOS CASOS CON LA LITERATURA...YO CREO QUE PARA MAL, PERO NO SOY MAS QUE UNA PERSONA Y SU IDEA.
PARA MI LA SENSUALIDAD Y EL AMOR DEBEN IR SIEMPRE DE LA MANO, EL EROTISMO YA DEPENDE MUCHO MAS DE LA PAREJA.
SI VAMOS A LA LITERATURA, COMO A MI ME ENCANTA NERUDA ME QUEDO CON 100 SONETOS DE AMOR QUE HACE A SU
"FEUCHA"...SIEMPRE ENCUENTRO INSPIRACION PARA DARLE ENCARNADURA A UNA PALABRA..UN FUERTE ABRAZO.

aperezmorte dijo...

¡Qué hermosa esa frase final!
"El tiempo del amor no es grande ni chico: es la percepción instantánea de todos los tiempos en un sólo, de todas las vidas en un instante"

Me ha gustado releerla, que la trajeses aquí.

¡Abrazos!

FERNANDO dijo...

Como me he quedado un poco pensativo sobre el amor, la sensualidad, el erotismo y yo quizás como mejor puedo explicarme es con un poema, esté humilde de pocos versos que se me ha ocurrido ahora sobre el particular te mando saludos

Rodearía tu cuerpo con la ventura inestable de mi corazón,
el devenir de la tarde sería un gemido de promesas
y en un suave rincón tus manos rebosarían el ángaro de la atalaya.
Quedaría probar el sabor dulce y salado que emana de tí,
pétalo a pétalo desharía el húmedo fruto de tu melodía
hasta que cubierta por mis manos toda tu geografía,
rompieras con el dolor y el placer de una lágrima azul.

Magda dijo...

Dilaca, Fernando, Antonio, este libro es estupendo en el tema. En lo personal considero que no puede existir amor sin erotismo, al menos hablando de amor entre una pareja. Si solo existe el amor y no el erotismo, la relación sería más fraternal. Entre el inmortal Eros y la humana Psique, nació Voluptuosidad.

Muchas gracias por el poema, Fernando, es muy bello.

Elisa de Cremona dijo...

de todos los textos sobre el amor, el deseo y el erotismo, el de Octavio Paz es el mejor, innegable.

A... dijo...

Cómo siempre, tus apostillas son buenísimas. Este ya lo leí. Me gustó, tiene muchas frases que invitan a la reflexión.
Saludos.

Nosferatu dijo...

yo había leído ese libro hace mucho, me había gustado mucho, con el tiempo ya no me pareció una maravilla pero aún así siempre lo recordé, ahora... después de este post, ¡lo vuelvo a comprar!
¿dónde lo pido? ¿akí mismo?

Francisco Ortiz dijo...

No se agotará jamás el tema del erotismo y el amor.

Ardi Bronston dijo...

Hola, mujer de julio, mes tan fogoso como el mío... :-) Te abrazo por tu cumpleaños, con notable retraso, desde luego... y en un abazo que no alcanza esa dimensión de abarcar la presencia... ;-)

Excelentes los dos párrafos finales de Octavio Paz que nos ofreces. Y todo tu texto llega que ni pintado tras la duda que una amiga se plantea hoy en mi sitio, sobre si ciertas palabras son erotismo o amor, o promesas de entrega... mmm, pensaremos sobre ello.

Que tengas un feliz y placentero verano, Magda. Espero que, además, lleno de amor... y de erotismo y de ... lo que tú quieras ;-)

Ardi Bronston dijo...

'abazo', lógicamente, era abrazo :-/

CABINA AÉREA dijo...

...uno de mis libros enblemáticos.
Gracias por traerlo a colación.

Paul Medrano dijo...

Hablando de Paz, debe estar ansioso por salir de la tumba nomás para llevarse a los ñoños de Maná, por haber titulado su último disco con un verso de Piedra del sol, amar es combatir. Y en realidad, dudo que alguno de ellos sepa leer, aunque sea las vocales.

gonzalo dijo...

intersante, como el amor.

Santino dijo...

Este fue para mí uno de esos libros que te impactan en su momento, y que después te acompañan siempre, porque lo considero un texto fundacional sobre la teoría del amor y del erotismo. Es un magnífico recorrido histórico a través de la literatura, que en realidad ayuda a conocernos a nosotros mismos. ¿Qué decir de Octavio Paz? Me alegra que reseñes el libro de uno de los autores que más admiro.

Un saludo, Magda.

Magda dijo...

Muchas gracias a todos por sus comentarios.

Un abrazo.

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