12 de diciembre de 2007

Un demoledor artículo de Hernán Casciari

Aunque no es para asombrarse, de todas maneras pienso que eso de escribir siempre es un riesgo y que hay quien no se le pasa ni disculpa nada, como en esta ocasión a Hernán Casciari. Leo esto a través de Escolar.net Transcribo tal cual lo leo en el blog del primero:

La abuelita de Rosa Montero
Hernán Casciari
12 de diciembre, 2007

Ayer apareció, en la contraportada de El País, un texto de Rosa Montero en el que la escritora arremete contra la serie Dexter. ¡Blasfema!

Ayer apareció, en la contraportada de este periódico, un texto de Rosa Montero llamado "Sadismo", en el que la escritora arremete contra la serie de televisión Dexter, culpándola, entre otras cosas, de provocar la agresividad y el sadismo gratuito entre los grandes y los chicos. La escritora escribe con soltura sobre una obra de ficción de la que, confiesa, sólo ha visto unos minutos porque le resultó "repugnante". Pero no quiero seguir explicando sus palabras, es imprescindible la lectura completa del texto, que no tiene desperdicio:

Sadismo
por Rosa Montero
(El País, 11 de diciembre de 2007)

Llega una nueva serie de televisión que ya estaba en el cable. Rizando el rizo de la venta al por mayor de la violencia, el protagonista es un psicópata encantador, un sádico simpático que busca la complicidad del espectador. Para endulzar la despampanante orgía de sangre, atrocidades perversas y refinada saña, este agradable asesino en serie sólo mata a los malos, es decir, a aquellos que a su vez son asesinos. Por cierto que no acaba con ellos por hacer justicia, sino porque disfruta haciendo sufrir. Ya digo que es un sádico. No pude terminar de ver ni siquiera un capítulo, así de repugnante es el producto.

Según un informe del Centro Reina Sofía para el Estudio de la Violencia, los niños españoles pasan frente al televisor 930 horas al año, por 900 que están en el colegio. Cada hora ven entre cinco y diez actos violentos, y está demostrado que cuanta más violencia televisiva han visto, más agresivos son a los dieciocho. Se me ocurre que este nuevo carnicero dejará su huella en grandes y chicos.

En los años setenta, las películas que ofrecían dosis masivas de violencia bajo la tenue justificación de un justiciero solitario que mataba malos, como Harry el Sucio, eran consideradas reaccionarias. Hoy, en cambio, se diría que el sadismo está de moda, con el agravante de que ahora las carnicerías son infinitamente más perversas y realistas. Hoy Quentin Tarantino saca en primer plano cómo torturan a un tipo rebanándole la oreja lentamente y a todos los modernos les parece la bomba. Y lo mismo sucede con este nuevo héroe televisivo cruel y morboso: qué guay, un matarife psicopático. Diversión a tope. Explotar el sadismo para obtener más share se considera de lo más normal, forma parte de ese fofo "vale todo" en el que vivimos. A mí, sin embargo, me repele: debo ser una antigua.

Mi idea inicial fue debatir, en estas páginas, la enorme cantidad de boludeces que escribe Rosa Montero en su columna, pero sin embargo me llegó, a tiempo, un documento que la exonera de toda culpa. El problema de Rosa Montero no es su incapacidad de comprender la ficción televisiva. Ella no es, como el resto de los intelectuales quisquillosos, una especie culta que desprecia toda la tele sin excepción. No es de las que pueden hacer una crítica certera viendo sólo cinco minutos de una obra. No. Lo que tiene Rosa (casi igual que Dexter Morgan) es un problema con su pasado. Publico aquí, en exclusiva, una columna aparecida el 11 de diciembre de 1917 en el periódico La Vanguardia. La escribe Rosa Montero, la abuelita de la actual Rosa Montero:

Sadismo
por Rosa Montero
(La Vanguardia, 11 de diciembre de 1917)

Llega un nuevo folletín a mi biblioteca, que fue publicado en doce episodios por la revista rusa El Mensajero, hace ya cuarenta años, con el nombre de Преступление и наказание (aquí, creo, la llamarán Crimen y Castigo y aparecerá en forma de libro a principios de marzo de 1918). Rizando el rizo de la venta al por mayor de la violencia, el protagonista es un muchacho encantador, un asesino sádico la mar de simpático, llamado Raskolnikov, que busca la complicidad del lector. Una complicidad inaceptable.

Para endulzar la orgía de muertes, atrocidades perversas y refinada saña, este agradable asesino sólo mata ancianas, es decir, seres desvalidos que no le hacen mal a nadie. Por cierto que no acaba con ellas para hacer justicia, sino porque desea saber si es posible matar sin razón, sin dejar huella, y cometer de este modo el crimen perfecto. ¡Ya digo, es un sádico! No pude terminar de leer ni siquiera las primeras páginas, así de repugnante es el libro.

Según un informe del Centro Reina Victoria para el Estudio de la Violencia, los niños y jóvenes españoles consumen esta mal llamada 'nueva literatura' unas 930 horas al año, por 900 que están en el colegio. Cada hora son cómplices de entre cinco y diez escenas literarias violentas, y está demostrado que cuanta más violencia han leído, más agresivos son a los veintidós años. Se me ocurre que este nuevo asesino ruso dejará su huella en grandes y pequeños.

En 1840 apareció un libro que ofrecía dosis masivas de violencia bajo la tenue justificación de un gorila solitario que mataba gente. La novelita se llamó Los Crímenes de la calle Morgue, del ya olvidado escritorcito borracho Allan Poe, y fue considerada por mi madre (columnista de opinión también) una obra espantosa. Hoy, en cambio, se diría que el sadismo está de moda, con el agravante de que ahora los asesinatos no son ejecutados por primates, ni por chimpancés, sino por supuestos hombres decentes como el impresentable Raskolnikov.

En la actualidad de este flamante siglo XX, Howard P. Lovecraft ha escrito sin escrúpulos el asqueroso libro El caso de Charles Dexter Ward, la historia de un hombre degradado física y psicológicamente por su familia, que acaba (¡cómo no!) provocando un baño de sangre. Y lo mismo sucede con este flamante héroe ruso del tal Dostoyevski, este funcionario cruel y morboso llamado Raskolnikov: qué alegría, un soviético psicopáta. Diversión a troche y moche.

Explotar el sadismo para obtener más ventas literarias se considera de lo más normal, forma parte de ese fofo vale todo en el que vivimos en este nuevo siglo XX tan extraño. A mí, sin embargo, me repele: debo ser demasiado moderna.

Ojalá un día llegue la famosa televisión y se acaben todas estas porquerías literarias.

Las fotografías son del blog de Casciari

21 comentarios:

Orlando dijo...

Es muy cierto, parece ser que escribir no solo es un compromiso con la escritura misma, sino con los lectores.

Apostillas literarias dijo...

Fernanda, me imagino que Casciari, admira la serie Dexter y no le agradó el articulo de Rosa Montero y aqui el resultado.

Creo, además, que el juicio que realiza sobre el escrito de la señora Montero, no se ubica en el momento histórico que le tocó vivir, esto hace que su crítica solo sea eso: un artículo demoledor, como dice Escolar net.

Lo que a mi me parece interesante, es la visión que se tenía de varios textos literarios y de algunos escritores, al menos desde el punto de vista de la señora, que tal vez compartían más personas en 1917.

Debo confesar, que a veces el articulo que dice Casciari salió en 'La vanguardia' me parece falso. Recordemos que él tiene mucha imaginación. No se...

Juan Murillo dijo...

Es una parodia de Montero por supuesto, un reduction ad absurdum por extrapolación historica.

Rosa Montero, y en eso coincido con Casciari, peca de conservadurismo, algo bien raro entre escritores. Es de imaginar que no comprendera tampoco muchísimos otros autores como Lamborghini o Lautreamont.

En realidad el articulo de Montero no merce tanta atención como le da Casciari, lo más que logra Rosa Montero con su artículo es quedar como una mamá simplona y algo ridicula que se sabe una estadística y que cree que el TV es la razón de los problemas del mundo.

nacho dijo...

___Ups... un gusto venir aquí a encontrar estos enigmas literarios.
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___Alguien quiso hacernos participar en un juego de esos en los que Ricoeur no tuvo tiempo ya para analizar, quizá porque no hemos conocido aún las opiniones de ese pensador sobre los alcances literarios y analítocos de la red.
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___De conformidad con lo que nos dices que dice Casciari, Rosa Montero nieta hace un juego intertextual con el texto de su abuela (independientemente que sea cierto o no la aparición del texto sobre "Crimen y castigo" que asume cierto Casciari; se trata finalmente de un texto que parece perturbar a Casciari, o al menos éste pretende hacernos creer que le resulta perturbador a la luz de lo escrito por la nieta (independientemente de que haya sido publicado en El País o no, ese es otro de los niveles de verosimilitud que se ventilan en el texto del post considerado como un todo).
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___Para el caso de un análisis del post, no aceptemos como verdad ninguno de los enunciados que se nos proponen, ni tampoco los rechazemos, simplemente vemos sus implicaciones y posibilidades.
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___Eludiendo las prerrogativas de mi ignorancia, pueden ustedes asumir, lectores de Apostillas, que no conozco a Rosa Montero, tampoco a Casciari y, hablando en un sentido estrico, ni si siquiera te conozco a tí, Magdita, personalmente. Sin embargo, eso no tiene importancia para lo que aquí estamos ventilando.
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___¿Era el escrito de Rosa Montero abuela un artículo escrito en un estilo desafiante? ¿Tenía el propósito de criticar la figura de Raskolnikov, o la Dostoievsky? ¿O debemos suponer que era una estrategia discursiva para que fuese leído con relativa vehemencia?
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___No se puede saber, pero es una posibilidad.
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___¿Es realmente Rosa Montero nieta una crítica de Dexter, o simplemente está llamando nuestra atención a este personaje-serie? ¿Es dicho programa televisivo un atentado contra la sanidad mental de los niños? ¿Hará de los chicos, como presuponía la abuela de Crimen y castigo, criminales potenciales?
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____¿Oculta Casciari los matices que su propia inteligencia puede aportarnos?
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____¿Qué piensa verdaderamente Magda Díaz y Morales de esta compleja composición discursiva?
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____¿Maldigo yo la especulación literaria con estos comentarios?
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___Je. Un abrazo.

alba alpha dijo...

Las posibilidades son varias pero es demasiada casualidad el parecido de los dos artículos. La nieta fusilandose a la abuela o Casciari haciendo una parodia, no conozco a Casciari así que confiaré en tu apreciación Magda, que decides?
saludos

Apostillas literarias dijo...

Juan, si es una parodia, en el sentido de burla (y no de homenaje, por lo que vemos escribe), entonces me parece que también es un tanto grosero el texto de Hernán Casciari (a quien conozco solo de referencia, por sus trabajos en internet. Dejo la referencia para quien no sepa nada de él).

Apostillas literarias dijo...

Alba, me gustaría saber realmente si Casciari está "jugando" con nosotros o si realmente estos dos textos existen, más bien el segundo porque el primero ya vemos que si está en 'El pais'. Si como dice Juan es una parodia para burlarse de lo que escribe Rosa Montero referente a la serie Dexter por percibir el texto sin fundamento o como mal texto, digamos, lo hace muy bien -escrituralmente hablando-, pero sí me parece una grosería el que tomara a la abuela de la escritora, si el texto de la señora no existiese. Pero da la referencia de 'La vanguardia', y esto lo hace verosímil, además de que ya, entonces, tendría otro sentido y otra intención su crítica.

Me falta conocimiento de varias cosas: saber si ya existía 'La vanguadia' en esos años, por ejemplo. Voy a intentar saber más para opinar con más certeza.

Apostillas literarias dijo...

Querido Nacho, si que me la pones dificil, quizá Ricoeur si tuvo tiempo de analizar este tipo de discursos, aunque es cierto que no en la red, pero quien sabe, a lo mejor sí. Pero si tomamos el texto de Casciari como el discurso que es, recordemos el filósofo apuntaba sobre el poder heurístico de la ficción, en el caso de que el segundo texto estuviera dentro del arte de inventar, que fuera ficcional.

¿Pero si es real? Entonces, siguiendo a Ricoeur, Casciari redescribe la realidad y aquí se iniciaría otra dificultad: si redescribe la realidad sería una referencia de segundo grado o sea, propia de la literatura.

Dices bien, no importa que tu o yo conozcamos o no a RM o a HC, no importa porque no se comenta o analiza a las personas, sino lo que escriben, sus discursos. Discursos en los que para hallar respuesta a las preguntas que planteas, tendríamos que analizar con detenimiento, adentrarnos en una invesdtigación formal.

Ahora, lo que yo realmente pienso de lo que escribe Hernán Casciari, dejando a un lado el análisis serio del discurso y solamente llevándome por la apreciación de lectura, te lo pudiera decir en un refrán por todos conocido: "con esos amigos ¿para qué quieres enemigos?".

Palimp dijo...

Hola,

La Vanmguardia si existía en esa época, pero el texto es una parodia. Una manera de decir que la crítica que hace Rosa Montero de la violencia de la serie Dexter se cae por todos los lados.

Con Caciari estoy a veces de acuerdo y a veces en desacuerdo, pero en esta ocasión coincido plenamente. Muchas obras de arte tienen violencia -sólo hay que recordar la Iliada. ¿Las vamos a criticar por eso?

Por otro lado las películas o series de televisión que muestran una violencia explícita y desagradable creo que consiguen el efecto contrario al que comenta Rosa. Las series donde hay muchos tiros pero no muere nadie -como en el Equipo A- o mueren de forma anónima -pensemos en Rambo- trivializan la violencia y la muerte. Películas como Reservoir Dogs, dónde la tortura es explícita nos provocan un rechazo a la violencia.

Apostillas literarias dijo...

También me sucede, a veces estoy de acuerdo con Casciari y otras veces no. Estaba pensando que además de lo que atinadamente comentas, la parodia que hace también es para decir que el texto de Rosa Montero resulta cansado, viejo, antiguo, las ideas más bien.

Hasta ahora no había hecho plena conciencia de que 'Reservoir Dogs' nos provoca un rechazo a la violencia a pesar de ser violenta.

Pero creo que el texto de HC no deja de ser un tanto grosero, aunque tenga razón y estemos de acuerdo con él en su significado. También es ingenioso.

malvisto dijo...

Ingeniosa crítica.
Puede ser que sea grosero utilizar a su abuela: creo que también es grosero dar un juicio sobre una serie por haberla visto cinco minutos.
El punto aquí es la sensibilidad: ¿si algo me hiere necesariamente está mal? ¿Si no entiendo algo, está mal escrito...?

- ¿Qué pensar por ejemplo de la serie Gore Guinea Pig, en la que si se pierde la profunda

creencia oriental en lo efímero de la vida se termina rechazando del todo la película?
Yo creo que hay que quedarse hasta el final; o por lo menos evitar dar un jucio precipitado.
Para mí la verdadera violencia son los prejuicios.

R dijo...

El artículo de la abuelita Rsa es una parodia, por supuesto. Aunque podría haber sido cierto, (La Vanguardia sí existía en esas fechas), la clave está al final, cuando desea que llegue la famosa televisión. Nadie en 1907 podía imaginar lo que sería la TV, estaban aún asombrados con el cine.

Creo sinceramente que Rosa Montero se equivoca. Hay más violencia en cualquier informativo que en Dexter (y a la hora de comer, los muertos son de verdad).

Dicho lo cual, a mí no me gustó la serie. No por sádica, sino por repetitiva; a mitad de temporada la abandoné. Prefiero "Six feeet under" o "The Sopranos" (si están interesados en las series de TV, no se las pierdan, son obras maestras).

39escalones dijo...

Yo también creo que Rosa Montero se equivoca. Desde luego, a ella no le gustaría encontrar una reseña así de alguno de sus libros. Confieso que esta autora no me interesa, pero siendo una creadora, debería cortarse un poco a la hora de juzgar de forma tan contundente y sin fundamentos sólidos.
Un abrazo.

Francisco Ortiz dijo...

La verdad es que resulta difícil enjuiciar ciertas obras. Pero el reaccionarismo campa a sus anchas en cine y televisión con la excusa de dar más tomate a la cosa. No soy fan de Tarantino, ni del primer Eastwood, ni del oscuro Bronson. Nunca lo he sido y sigo diciéndolo. Otros han cambiado y justifican y justifican. Los media mandan y quieren mandar en nosotros. Detesto el gore, el ruido insportable de las salas de cine con sonido envolventemente atontecedor. Y escribo, habitualmente, sobre novela negra... pero no me trago los camelos hechos sólo para dar pábulo a nuestros miedos y asechanzas.

Lázaro dijo...

Lo malo de Rosa Montero es que ya se retrata como una censora desde el mismo título del artículo, dando por sentado y por supuesto que todo el mundo concibe el sadismo como algo malo y detestable desde el punto de vista moral.
Sin embargo alguien también podría hacer una apología sobre el sadismo (de Dexter o de lo que sea) criticando en ese caso a quienes desde la mogigateria, la corrección política y la moral pequeñoburguesa prefieren que ciertas cosas no se vean en su casa. Y es que es eso: los contenidos de la TV forman parte de nuestras casas, y hay gente que, dando por su puesto que todos deben tener su mismos códigos éticos y estéticos, los suyos claro, lo decente, menosprecian a lo que se sale de la norma. Quieren tener su casa limpia. Con lo facl que es cambiar de canal, oye.

No sé, a mí desde luego me gusta mucho más cualquier cosa del Marquis que de la moñas de RM.

Lo interesante del caso es que se critique desde el propio diario El País una columna de ese diario escrita por una columnista fija del mismo. Y ojalá que Montero en este caso, siendo la columnista que más tiempo lleva y a quien se considera ya como una de los buques insignias del refundado "diario global", arremetiera como en su día hizo Ignacio Echevarria cuando se le hizo una campaña miserable contraria a sus críticas a Atxaga en Babelia que precipitaron su dimisión... Pero mucho me temo que en este caso no sería Montero quien dimitiría sino Casciari quien sería cesado...
Son nuevos tiempos...

entrenomadas dijo...

Me ha gustado mucho esta parte del comentario anterior. Por eso la resalto.


"Lo interesante del caso es que se critique desde el propio diario El País una columna de ese diario escrita por una columnista fija del mismo. Y ojalá que Montero en este caso, siendo la columnista que más tiempo lleva y a quien se considera ya como una de los buques insignias del refundado "diario global", arremetiera como en su día hizo Ignacio Echevarria cuando se le hizo una campaña miserable contraria a sus críticas a Atxaga en Babelia que precipitaron su dimisión..

Kisses, ahora mucho más atentos al artículo.

Palimp dijo...

Una cosa es que no te guste el gore, Quentin Tarantino o Dexter y otra muy diferente criticarlas por motivos morales.

Ni el gusto de uno es dogma de fe ni su moral. Yo he leído obras repugnantes desde el punto de vista de 'mi' moral pero eso no las hace menos válidas como arte.

Luisa Miñana dijo...

Escribir es un riesgo. Hablar en público lo es. Estar en público lo es. Pero forma parte del hecho de la comunicación. ´La verdad es que de toda esta historia creo que lo que más despierta mi interés es la artimaña de Casciari. Me parece lo más ingenioso. Lo más genuinamente literario. Lo demás son opiniones. Creo que entiendo lo que asusta a R. Montero. Pero me parece mal que juzgue algo que ni siquiera ha podido terminar de ver. Pudiera haber hablado de ello. Pero con un tinte más subjetivo en todo caso. Porque lo que ha hecho ha sido una simple extrapolación de sus posiciones y de su sensibilidad. Hay que tener idea de los límites.
En cuanto a Casciari, me atrae la artimañan, como digo, y también la capacidad de plantearse, a raiz de la columna de Montero, la visión de principios de siglo XX acerca de una serie de obras que hoy consideramos ya clásicas.
En cualquier caso, R. Montero se ha expuesto a si misma.
Casciari se ha arriesgado en cuanto a su oficio, y ha dado una pirueta más, ha introducido un paso más de reflexión, ha ido más allá. Yo creo que ha utilizado el artículo de Montero para ello. Y, como ya se ha dicho, precisamente porque no se le opone desde el mismo territorio, sino desde otro, el más literario, resulta tan demoledor.


pd. no lo he dicho, pero creo que se deducirá que el texto de La Vanguardia es apocrifo, claro. No sólo es apócrifo, es una parodia de la columna de R. Montero. Y CAsciari lo pone de manifiesto en la última línea.

Apostillas literarias dijo...

Muchas gracias por sus comentarios. Siempre aprendo mucho de todos ustedes, se los agradezco en todo lo que valen.

hormiga dijo...

A mi no me parece grosera la parodia que hace Casciari. Al contrario, el estilo exagerado es precisamente lo que pone en evidencia lo absurdo de la crítica de Rosa Montero.

Anónimo dijo...

...no deja de causarme gracia que haya gente que se pregunte si es o no una broma el texto sobre la supuesta abuela de Rosa Montero: acaso no leen la última línea de dicho texto????
Es raro que Casciari tenga éxito allí en España, puesto que los españoles están genéticamente imposibilitados para entender el ácido humor argentino. Esto no es bueno ni malo, sólo es...

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