26 de septiembre de 2008

Cuentos de hadas

¿

erá que los cuentos de hadas pueden causar falsas ilusiones en las y los adolescentes confundiendo realidad con ficción literaria? ¿Es el enamorado de la Cenicienta una suerte de "Casanova barriobajero"?

Una tesis del germanista Wilhelm Solms, que ayer presentó una ponencia en el congreso internacional de la Sociedad Europea de Cuentos de hadas, en la localidad bávara de Bad Brückenau, que este año aborda el concepto de "final feliz", dice que de haber vivido en el siglo XXI, la Bella Durmiente y Blancanieves ya se habrían divorciado pues pasaron gran parte de su cuento de hadas sumidas en un sueño profundo y, tras despertar al calor del primer beso de amor, se casaron con un completo desconocido, algo que sólo termina bien en la literatura.

Según explicó, las parejas que inician su andadura común en esas condiciones, tienen pocas probabilidades de perdurar. "No deberíamos leer los cuentos de forma tan poco crítica, ni dejar que los cuentacuentos nos induzcan al error", asegura. A su juicio, los galanes de esas historias lo único que sabían de los seres deseados es que eran "hijas de reyes y guapas", algo en lo que cree que no puede basarse una relación y, además, al conocerlas "tenían los ojos, que son las ventanas del alma, cerrados". "No saben nada de ellas como individuos", agrega. Su idea de desmitificar los finales felices proviene de su convicción de que esas bodas de cuentos de hadas quedan grabadas en el subconsciente de los niños -sobre todo de las niñas- que luego se crean unas expectativas "irreales" de sus parejas "reales".

Falsas promesas

"Se crea la ilusión de que el otro debe hacerme feliz a mí y no de que yo debo hacer feliz al otro", explica el germanista, quien afirma haber observado el "desencanto" posterior al enamoramiento en un sinnúmero de ocasiones. Además, para Solms, ser príncipe y tener sangre azul en las venas no es garantía de ser un buen marido. Así se refiere en concreto al enamorado de la Cenicienta, al que define como una suerte de "Casanova barriobajero" pues se rodea de mujeres hermosas para escoger a la más bella y no permite a su pareja bailar con nadie más en toda la noche.

La leyenda del zapato de cristal, el hada madrina y la calabaza convertida en carroza que sigue encandilando corazones en todo el mundo es, para Solms, un reflejo de los "sueños de muchas niñas que anhelan ser salvadas por un príncipe para no tener que abrirse camino en la vida ellas solas". Aunque admite que el seductor termina "redimiéndose a sí mismo" pues, pese a todo, supera sus prejuicios de clase y en lugar de escoger a una princesa lucha por encontrar a su humilde amada y se casa con ella.

Nota en Revista ñ

14 comentarios:

desequilibros dijo...

Y qué difícil es enfrentarse a ese encandilamiento cuando tienes una nena de 4 años, que disfruta enormemente jugando a disfrazarse de princesa de cuento... aunque no sepa muy bien qué significa.
En nuestras manos está poner eso en contexto. Pero crecerá, se hará adolescente y luego adulta y ya nadie pordrá evitar que busque sus propias estrategias de evasión.
Un saludo

Palimp dijo...

Creo que la gente sabe distinguir entre realidad y ficción. Estas historias con final feliz son para que la gente sueñe, igual que la lotería.

Lourdes dijo...

"Cuentos en verso para niños perversos" de Roald Dahl nos cuenta estos cuentos de otra manera. Y con su tono de humor. El de Cenicienta empieza así: "¡Si ya nos la sabemos de memoria!,
diréis. Y, sin embargo, de esta historia
tenéis una versión falsificada,
rosada, tonta, cursi, azucarada,
que alguien con la mollera un poco rancia
consideró mejor para la infancia..."

Apostillas literarias dijo...

Rafael, nunca podré olvidar cuando de niña jugaba como tu nena a disfrazarme de princesa de cuento, la corona me fascinaba y el vestido esponjado me ponía en órbita de feliz. Al correr de los años, bien dices, la realidad se impone y nadie puede impedir buscar o hallar, aunque no las busques, circunstancias de evasión o, más bien, el razonar sobre la diferencia de vivir en la infancia con lo que es de la infancia y es ficción, y la propia realidad.
A eso ayuda muchas cosas, los mismos padres, por ejemplo. Pero leer cuentos de hadas, representarlos desde tu posición de niña, es algo maravilloso, como los cuentos de hadas.

Apostillas literarias dijo...

Estoy de acuerdo contigo, Palimp. Los cuentos de hadas te ayudan a soñar, sobre todo cuando eres niña y también adulto, a mi todavía me gusta leer, y ver, cuentos de hadas. Ayer mismo mientras hacia este texto, busqué un video con un final feliz, como el que puse de referencia aquí (en "final feliz") de La bella durmiente, y me pasé como dos horas mirando videos de cuentos de hadas.
En oposición a una realidad en el mundo no siempre agradable, ver y leer cuentos de hadas es como hallar agua en el desierto.

Apostillas literarias dijo...

No sabía de este libro, Lourdes, gracias por la referencia. En lo personal los cuentos de hadas no me parecen tontos ni "una versión rosada, tonta, cursi, azucarada, que alguien con la mollera un poco rancia consideró mejor para la infancia...", porque a mi me gustan mucho. Sin embargo, pienso que sí, muchas veces pueden causar ilusiones que posteriormente, de adolescente, provocan algunos problemas de desilusión.
En El universal leí:

No obstante, la pragmática teoría de Solms sí contempla alguna excepción en que el clásico "vivieron felices y comieron perdices" resulta creíble como en "Rapunzel", pues su príncipe persevera en su conquista, queda desconsolado cuando la pierde, la busca sin descanso y lucha por rescatarla de la torre donde está cautiva.
Según Solms, ésta es una de las pocas parejas de cuento de hadas "de la que sí podríamos creer que vivieron felices para siempre", pues considera que son "escasas" las posibilidades de que el chico y la chica de los demás cuentos "alcancen una vida matrimonial feliz"
.

sergio astorga dijo...

Había una vez una historia feliz que necesitó muchas apostillas para ser asimilada.
Un abrazo de armiño
Sergio Astorga

B dijo...

Justamente ayer estaba preparando un taller de animación a la lectura para niños y leí una frase en el prólogo de un libro de cuentos publicado por UNICEF que decía algo así:
"Los niños no confunden la realidad y la fantasia. Simplemente viven las dos."
Los cuentos y el disfrute de la lectura es uno de los mejores regalos que le podemos dar a los niños y adolescentes. No convirtamos esta actividad, que debe ser divertida, en una excusa para enseñarle a los niños y jóvenes lo dura y difícil que es "la vida real".

Apostillas literarias dijo...

-Sergio, igualmente para ti, saludos.

- B, seguro que todos estamos de acuerdo en el prólogo del libro de cuentos publicado por UNICEF. Tal vez, no se puede saber con certeza, este señor alemán, Solms, solo ha querido llamar la atención y logró su objetivo más no la trascendencia del objetivo.

LuÇiernaga dijo...

perdona que anteriormente se fue solo un link del blog de mi hijo que dias pasados tb. hizo alusion a esto mismo.
http://trinquetecleos.blogspot.com/

Te leo hace mucho y tengo tu blog entre mis preferidos.
recuerdo en la universidad y de eso hace muuucho ya....que este tema fue casi para un semestre. "La influencia de los cuentos de hadas en los niños". asi como los comics y los dibujos animados....
A mi parecer, y por experiencia como educadora, madre y abuela...los niños en su mayoria y en su proceso de maduracion, saben distinguir entre la ficcion o fantasia y la realidad.
Por el contrario.... son necesarios y enriquecedores.

Mamen dijo...

No creo que los cuentos de hadas causen falsas ilusiones a los adolescentes. Los cuentos de este tipo tienen un público más infantil.
Las falsas ilusiones les vendrán por otro cauce.
Desde que leí en Magisterio Psicoanálisis de los cuentos de Hadas, de Bruno Bettelheim, todos los cuentos infantiles tradicionales tienen para mí una doble lectura. Este libro es muy ameno y te permite comprender la razón de muchos cuentos de hadas. Si no lo has leído ya, anímate.
Pienso que los cuentos de hadas son importantes y necesarios para la formación intelectual, moral y emocional de los niños infantiles, además de terapéuticos.
Un abrazo.

Apostillas literarias dijo...

* Luciérnaga, muchas gracias. Creo lo mismo que tú, estoy de acuerdo.

* Mamen, muchas gracias por la recomendación del libro de Bruno Bettelheim. Me interesa, voy a conseguirlo.

Blanca dijo...

Curioso y sociológico post nos traes. Pues yo pienso como Solms, que es todo un sueño facilón que sigue sirviendo a las ideas de la chica mantenida por un hombre, y hace no dar palo al agua, y ausentarse de responsabilidades serias de la vida. No, no esos cuentos hay que cambiarlos, para educar personas independientes.

Kaos dijo...

La vida es un colmado de grises como para quedarse en el blanco o el negro. ¡Todos hemos necesitado soñar!.
:-)
Qué sería de mí sin toda la ficción que he vivido.

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