12 de septiembre de 2008

El mundo de los libros en castellano

C

inco ideas
Jean-François Fogel
1.9.08

Al leer novelas en varios idiomas, no puedo negar mi inquietud. Tengo la sensación de que el mundo de los libros en español corre el peligro de quedarse atrasado si no intenta ponerse al día. Tengo cinco ideas, robadas del universo anglosajón, que merecerían una implementación rápida.

1. Crear una red comunitaria de lectores.

Mas allá de los grupos en Facebook o hi5, aparecen sitios dedicados a facilitar las conversaciones entre lectores. Hasta tal punto que Tim O'Reilly (el inventor de la fórmula "Web 2.0") utiliza su blog para analizar cuál tiene más futuro entre los tres grandes. Por desgracia, ninguno se apoya en el idioma español. La lectura ya no es un acto que tiene que ser en solitario: bienvenido sea el sitio hispanohablante que lo entienda.

2. Preocuparse por el impacto de la Web 2.0 sobre los libros.

El Arts Council of England ha publicado un excelente informe para entender si el mundo de los libros (es decir, de los escritores, los editores, los distribuidores de libros) utiliza la plataforma Web 2.0. Es apasionante, pues se trata de una serie de casos concretos: se descubren talentos en línea, se escribe de manera distinta con interactividad o se modifica el recorrido del libro entre el autor y el lector. Falta algo parecido en el mundo hispánico. Bienvenido el ministro de cultura de algún país hispanohablante que asuma la imprescindible tarea de meterse en el camino digital.

3. Intentar no perder a los hispanos del mundo anglo.

El premio Pulitzer entregado a Junot Diaz por The Brief Wondrous Life of Oscar Wao (traducida este año al castellano) recuerda que la parte más dinámica de la literatura norteamericana muchas veces es hispana. De dos cosas una: o se pierde a autores que viven entre dos culturas, o se les ayuda a mantener unas raíces fuertes. Cuando leo la Bloguera, un sitio sobre escritores hispanos, me siento de verdad en el mundo hispano (emociones, olores, visiones que no son de los yankees). No es normal leer un artículo sobre el poeta y crítico Juan Felipe Herrera en el New York Times este mes y saber que este señor es un desconocido en el mundo hispano. Falta una voluntad de anexar a estos talentos que nacen en el mundo hispano, traducirlos, entrevistarlos. Hay que mantener el vínculo.

4. Crear listas de libros que no son meramente de los "más vendidos".

Cada mes, 29 críticos alemanes que publican en varios medios, participan en una votación para recomendar la lectura de diez libros. Si miramos la última lista, que corresponde al mes de septiembre, vemos al ruso-americano Vladimir Nabokov y al italiano Cesare Pavese. En otras palabras: la lista incluye a maestros, a escritores desaparecidos, a reediciones, a extranjeros. Es una lista para lectores que buscan el placer de la lectura sin detenerse en la mesa de las novedades de las librerías. Sería bueno tener algo parecido al nivel de todo el mundo hispánico.

5. Anticipar la llegada del libro digital.

El kindle, el lector de libros digitales, de Amazon entra a las universidades norteamericanas, se apoya en una red de lectores para su difusión y otro lector, el Cybook, estará, ya, a la venta en las librerías inglesas de París en las próximas semanas. Es así: no hay un día sin noticias del desarrollo del libro electrónico. Y nunca, nunca, se trata de libros en español. ¿Se va a construir el futuro sin ellos?

Lo que sugiere Jean-François Fogel, me parece que hay que tomarlo muy en cuenta. ¿A qué se deberá que el mundo de los libros en castellano no esté al día? ¿Cuáles son los factores? ¿Qué piensan ustedes?

22 comentarios:

Raúl dijo...

En una primera lectura, todas ellas me parecen medidas de lo más oportunas y bien pensadas.

Gww dijo...

1) La innovación no parece gozar de grandes aficionados en estos lares.

2) Efecto contagio de otras "industrias" culturales como el cine o la música: prefieren la subvención a la creación.

3) Base cultural más reducida y menos activa que en otras culturas.

4) Excesivo aislamiento y egocentrismo; en muchos casos ni siquiera se copia lo que otros hacen mejor.

5) En general, desprecio por la cultura en su más amplio sentido (a lo que colabora el escaso respeto a sí mismo de este mundo, la imagen de los medios de comunicación, etc).


En fin, que esta interesantísima reflexión que comentas me ha envuelto en tristeza.

Un abrazo.

Bel dijo...

Creo que Gww ha dicho y ampliado el que iba a ser mi comentario. No se trata, éste de los libros, de un fenómeno aislado, sino que forma parte del comportamiento general en todos los ámbitos (ciencias, técnica, artes ...) de nuestra cultura.
Besos.

Mamen dijo...

Sólo leo en serio en castellano y para algún artículo en inglés lo mando al traductor, por lo que no puedo comparar....puede ser este uno de los factores: no estoy al día y se supone que una, debería controlar más este campo del libro...
En la cadena del libro todos somos imprescindibles, desde su autor hasta el que lo presenta para su venta, por ejemplo, y creo que otro factor podría ser saltarse o menospreciar alguna de esas cadenas.
No sé.
Las medidas que propones me parecen muy acertadas y suponía que algo se hacía ya.Si no es así por lo que leo, y sí en el mundo anglosajón, habrá que hacer lo posible porque esas medidas se implementen ¿no?

Fernando dijo...

me parece que tus ideas son francamente buenas...besos

ángel dijo...

Mientras tanto, vuelan entre los agujeros de la red las palabras, las línaes en prosa, las sílabas contadas del poema que buscan a su lector, y al fin lo encuentran.

Saludos…

Noemí Pastor dijo...

Muy interesante todo. ¿Nos animamos a poner en marcha el número 4?

porfirio dijo...

La hegemonía del inglés en la Red ha impulsado el desarrollo del mercado editorial; como en la mayoría de los casos, la expansión "natural" de ese mercado brindará las fronteras lingüísticas hacia el mercado hispano parlante.
Saludos, y felicidades por este nuevo blog, que ya había perdido de vista.

Los Convidados dijo...

Magda, espero que te encuentres mejor de salud. Te he dejado una pequeña sorpresa en mi blog.
Por favor, visítame
Un abrazo
Antonio Sarabia

Baakanit dijo...

En el mundo de los libros en castellano hay muchas poses. Muchos se suben a una nube sin merecérselo. Hay un sentimiento individualista. Los veteranos muchas veces no ayudan a dar a conocer a los nuevos talentos.

También hay que tomar en cuenta que tecnológicamente hablando latinoamerica está desarmada, es muy poco el porcentage de personas comparado con la población de cada país, que puede lograr conseguir acceso al internet. En otras palabras, hay una brecha técnológica grandísima.

Muy interesantes tus observaciones, haces muy bien compartiendo estas inquietudes con nosotros.

Saludos Magda

39escalones dijo...

Vaya, no imaginaba que la cosa fuera tan grave. Habrá que hacer algo, desde luego.

Alguien dijo...

Quizás todo pase por inculcar a los más jóvenes el amor por los libros, y la literatura en castellano, en particular. Una enseñanza de la literatura y de la lectura.
La sobrevaloración que siempre hacemos de lo foráneo, unido con la hegemonía del inglés en todos los medios.
Es difícil imaginar cual amplio es el panorama literario hispano y lo poco que lo cuidamos y conocemos (yo incluido). No sabemos lo que tenemos, hay que luchar por ello, respetando todas las tendencias y en favor de la cultura.

Saludos,

Orlando dijo...

Pobre este señor Roberto Miranda, de Aragón Televisión, se ve que de inteligente no tiene nada. Ni para tomarse en cuenta su torpeza e incontinencia verbal.

Mary Rogers dijo...

Hola,
¿Existe un mundo de escritores en español? ¿Quién determina quiénes pertenecen a él? Te lo comento a propósito de "los más vendidos", aquellos que tienen editorial conocida y que no la prestigian necesariamente. Acabo de terminar de leer una obra de un escritor (alfaguara) y no tengo comentarios... Conozco cien escritores mejores que el señor que te cito.
Por otra parte ¿hay lectores para tanto escritor? Estoy siendo abogado del diablo pero me muevo en un mundo de jóvenes atrapados por la Internet, el facebook y las pocas ganas de tomar un libro...
Muchos saludos

Luisamiñana dijo...

Magda, tu diagnóstico y tus propuestas son totalmente certeros, aunque por mi parte y en lo que se refiere al territorio español más exactamente soy poco optimista al respecto. Ya me gustaría lo contrario. Llegaremos tarde, seguro.
Un beso

María dijo...

Mi querida Magda:

Me parece que el mundo de los libros en castellano no está al día, porque no hay muchos que se interesen en ponerlo.

Ello nos llena de tristeza.

La propuesta número 4 es muy buena. Yo me sumo a todos aquellos que tienen el hábito de revisar las novedades -no todas ellas con buen éxito- pero, sin duda, los mejores libros, han llegado a mis manos por medio de recomendaciones.

Tres besos para ti.

sergio astorga dijo...

Magda un verdadera fortuna encontrarte en esta red, que nos atrapa como el laberinto aquel...esperemos encontrar el hilo.
Un abrazo y felicidades por tus Apostillas.
Sergio Astorga

Diego Fonseca dijo...

Magda, no seré breve...
Al mercado editorial en español le ha tomado algo más de tiempo reaccionar al cambio del modelo de negocios propuesto por la interactividad. Si me permitís la comparación, en ocasiones su comportamiento es como el de la jerarquía católica ante el luteranismo: Vade retro, Satán.
Todo establishment teme las "killing industries". No las comprenden porque no están preparados para hacerlo. Fogel, como El País de Madrid, como algunas pequeñas editoriales y poco de las grandes, han comprendido el fenómeno del lector-bando (Nota: bando en el sentido de la Edad Media, aquel hombre que recorría los pueblos voceando las noticias; hoy lo hace en internet ante una comunidad más amplia). En buena medida, continúan mirando el escenario del intercambio lector-escritor como unívoco y unidireccional. POr ende, no entienden que internet modifica las condiciones de producción y recepción y que "activa" aun más a un receptor/creador ya de por sí activo. Este es un punto, que merece más espacio de debate y exposición. COmo mínimo corolario: 1) a las editoriales aun les cuesta entender internet-blogia como las "fuerzas básicas" de una nueva literatura crecida tirando del folletín, el bando y el diálogo con el lector; 2) las condiciones de producción han cambiado pero todos seguimos esperando un producto creado con categorías de otro momento de producción (llámese "libro"); el libro digital aun está en transición y mientras ello ocurra, la demanda por ese libro de papel es natural (no se desmontan más de 500 años de cultura basada en lectoescritura muy fácilmente); ergo, nos falta resolver aun cómo se "expresará" ese producto y, aun mas, la relación escritor-editorial-libro.
Por otro lado, no creo que se deba mantener la idea de la participación de todas las partes de la industria. La historia es dinámica. ALgo que ha demostrado internet es que los modelos de negocio tradicionales han cambiado hasta a jugadores considerados importantes. Uno de ellos, la intermediación. Quizás las editoriales deban repensar el modelo de intemediación si pretenden mantener un sitio; quizás cambie tambien el modelo de la librería física. No sé, es temprano para verlo pero aferrarse al mantenimiento del estatus quo no me parece la salida razonable.

Finalmente, porque voy demasiado largo, sólo un apunte a modo de disparador extra: que Junot edite primero en inglés, más allá de que sea su lengua cuasi materna, responde también al hecho de que no se produce (ni traduce) demasiada literatura en español en EEUU.

Un factor clave de la discusión es pensarla en terminos de industrias, negocios y consumo. Ninguna editorial cambiará sin incentivos (y no hablo de subsidios) para transformar su modelo de negocios. Habrá nuevas, que hallen un nicho desatendido, pero les tomará mucho tiempo crecer. Y hasta es muy posible que acaben como divisiones de otras mayores (Ocurre en el mercado de redes virtuales en general y en los negocios web-based).

Larguísimo. Sorry, Magda.

Anónimo dijo...

Me parece muy acertado lo que dices. Cuando visito bibliotecas o librer�as de otros pa�ses en Europa, veo que son pocos todav�a los libros traducidos del espa�ol. Algo pasa. Besicos desde el canal, Magda querida. Ana

Blanca dijo...

Verguenza ajena es poco, que mediocridad para un medio de comunicación, y que poca sesera. Estupendo y necesario post, como siempre, que nos recuerda que el mundo hispano aún sigue siendo pobre en el mundo literario, aunque muy rico en autores buenos. Y sobre todo en tecnologías. Y eso es precisamente lo que hay que hacer, adaptar la tecnología a la cultura de los libros. Como dices ponerse las pilas, y los de las listas me encanta, porque es lo que yo siempre denuncio, que hay que salirse de las listas de los más vendidos, creadas por intereses comerciales.

Apostillas literarias dijo...

Muchas gracias a todos/as por su visita y comentarios. Hoy domingo ha terminado la Feria Internacional del Libro, ya les contaré.

Un abrazo.

F dijo...

Bueno, yo creo que he dado algo de ejemplo, ¿no?
Pero sigo dándole vueltas a la creación de redes amplias, donde quepa todo el mundo, conectando lectores con autores.
Un abrazo.

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