Síndrome de Wendy, o síndrome del abandono. Como algunos perros.(Pero la cuestión es que el abandono ocurre. Eso impide que el síndrome desaparezca. Más bien arraiga. Hay perros que dejan de comer hasta morir. O hasta que encuentran a otro dueño. Y la entrega absoluta, la obsesión por satisfacer todos tus deseos, unida al terror de que algún día desaparezcas, vuelve a empezar, mi dueño, hasta que me abandones, hasta que me ignores, porque las cosas son así, son así, es fácil olvidarme, pero ahora, si deseas que mate... mataré, ¿a cuántos?)
Autorretratos, Angélica Liddell.
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on 31 de julio de 2011
at domingo, julio 31, 2011
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Citas literarias,
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