11 de agosto de 2013

De las traducciones

Qué importantes son las traducciones de novelas y cuentos al castellano. Recuerdo cuando leí que la película Pedro Páramo tendría a un actor español como protagonista, era una coproducción México-España. Esto no era lo importante, lo que me parecía terrible es que el actor-personaje iba a hablar como español. ¿Pedro Páramo diciendo "joder", "vale", "tío", "bragas"? Absurdo.

Cuando se lee una obra donde imperan los localismos nuestra lectura toma otro camino. Me sucedió con El perro de terracota, de Andrea Camilleri.

Sobre el tema, comenta Ana García Bergua:
Me acuerdo de unos colegas españoles, en un encuentro de hace muchos, muchos años, que me hacían el favor de revisar con mucho cuidado una novela mía. Al final, el veredicto fue bueno: sí se entiende, me dijeron, sin ningún problema. Hombre, gracias, creí que no escribía en español. También recuerdo mi novela, ya publicada y una versión bastante corregida –para que se leyera aún con mayor claridad en la Madre Patria–, y siento cierta melancolía. Logro quitármela si evoco la anécdota que mi hija grande me contó sobre un jovencísimo escritor que llevaba a un taller de cuento una serie de textos salpicados de españolerías: joder, tío, macho, quítate las bragas, vamos a follar, etcétera. Sus compañeros de taller le preguntaron por qué hacía eso y él respondió que estaba tratando de imitar el estilo de Charles Bukowski (en versión Anagrama, faltaba más).

Luego pienso en la cantidad de traducciones que nos soplamos –perdón por el localismo–, llenas de joder, tío, macho, vamos a follar. No se me había ocurrido que uno podría pedir traducción o notas de pie de página: de ahora en adelante, no dejaré de hacerlo. “Joder, tío”: expresión castiza que significa “órale, cabrón” o “no mames, güey” (disculpen lo grosero, es la cosa autóctona).

Por eso, dicen, Rulfo no tiene tanto éxito por allá. Me pregunto cómo habrán hecho con García Márquez.

2 comentarios:

LLENÁRESME ZOOT SUIT dijo...

Amiga: De hecho, García Márquez repudió la edición española de "La Hojarasca".- Le habían reemplazo infinidad palabras del original por "españolismos".- Saludos.-

LLENÁRESME ZOOT SUIT dijo...

Amiga, debo rectificarme.- No fue "la Hojarasca", sino "la Mala Hora", la edición española que repudió García Marquez.- Mis disculpas y saludos.

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