23 de noviembre de 2005

Poiesis, aestesis, catarsis

Uno de los aportes de la Teoría de la recepción es la idea de que la obra es un espacio de encuentro entre autor, texto y lector o, dicho de otra manera, el entrecruzamiento concurrente de los procesos de producción (poiesis), recepción (aestesis) y comunicación (catarsis) de la experiencia estética. Para Hans R. Jauss, primeramente está la capacidad de dar forma o poiesis a la obra, misma que es recibida (aestesis) por el lector de quien se requiere su participación.

El acto poiético del escritor tiene como finalidad el ser-de-la-cosa, y con ello la intención de ofrecer una forma de conocimiento. Es tan importante que se dirige a nuestra imaginación logrando hacernos pensar o de determinada manera o de otra forma, conduciéndonos, muchas veces, a indagar más allá en una búsqueda que nos atrapa y nos hace descubrir cosas importantes (catarsis). Pero esta poiesis no tiene plena realización sino es compartida, hasta que el lector participa de esta experiencia poiética y la hace una aestesis, no se puede dar una integración de voces, de visiones, perspectivas, sensibilidades, pasiones, etcétera.

La aestesis es el principio regente de la poiesis y la catarsis, ese efecto que nos conmueve, que nos provoca placer, entra a nuestro interior porque es una acción estética que viene desde la literatura, desde el arte, directo hacia nosotros. No obstante, hay un punto que quisiera destacar: esta Teoría de la recepción que involucra al lector (figura anteriormente olvidada ya que la presencia del autor era la única que importaba, era una especie de todopoderoso, recordemos el siglo 19 e inicios del 20), no comprende a un lector histórico, digamos a un lector común, sino que introduce a un lector ideal: intra-textual, para quien va dirigido especialmente su texto.

10 comentarios:

Armando Ortiz Valencia dijo...

Gracias por compartirnos esta nota Magda. Y en verdad que hasta no mucho, el lector no figuraba tanto en la teoría de la creación. Y siempre hay que tenerlo presente.
Saludos

Magda dijo...

Asi es Armando, el lector no entraba como partícipe. Pero, además, el autor entraba como si fuera el mismo narrador, pero llegó el Formalismo ruso (que a mi me fascina) y todo cobró una nueva perspectiva.

Muchos saludos.

UTOPISTA dijo...

De acuerdo Magda. Me gusta la teoría de la recepción, hay mucho de hermenéutica gadameriana en el asunto. Este texto que habla de esos tres momentos, por llamarlos así, dice también mucho frente a esa impertinencia de ciertos autores que dicen no estar interesados en que los lean. En fin.
h.l.

Magda dijo...

Asi es, Héctor, hay mucho de Gadamer. Eco lo trabaja especialmente, y me gusta mucho como lo hace, habla hasta de "escritor en el umbral", que es muy interesante (y que debe a Ferraris, uno de sus estudiantes del Seminario).

Respecto a los autores que comentas, lis que dicen que no les importa que no los lean, quizá olvidan que los escritos no son sino son leidos, al menos no completos. Pienso que entonces hay que escribir y guardar lo que se escribe en un cajón, solamente asi no se leerán.

Muchos saludos.

JoseAngel dijo...

Hola, Magda; creo que sí que es cierto lo que dices de algunos tipos de estética de la recepción, que en realidad sólo se ocupan de un receptor implícito. Yo, al menos, lo veo como una limitación (estoy pensando en el caso de Iser que conozco más). Por supuesto que hay que contar con el receptor implícito, que es un elementos compositivo de la obra, pero también con la historia de cómo la obra se ha leído efectivamente en contextos reales, y cómo los lectores reales han adoptado o no el papel "ideal" que les reservaba el autor. Y aunque es mucho generalizar, es más interesante una lectura que no se resigna a adoptar ese papel preestablecido, sino que busca ir más allá, haciendo que el texto sea ocasión de nuevo sentido, quizá de un sentido no buscado por el autor. Es ahí donde el lector activo es realmente "coautor", no de la obra sino del nuevo encuentro con la obra que nos permite verla con otros ojos - ¡y ya me enrollo! un abrazo, y no estés de acuerdo conmigo, jeje.

Magda dijo...

José Ángel, creo que no se ocupan sólo del lector implícito, lo que la literatura "busca" es un "lector ideal", al decir de Eco. Entiendo por ello ese lector que participa en la construcción de sentidos, entre más "competencia" tenga, más se acercará al sentido del texto y tendrá una (una, no la interpretación) interpretación más fundamentada respecto a la actualización de los códigos del significado. Una persona que jamás ha leido, porque no le gusta leer, a Kafka, no puede leerlo e interpretarlo de la misma manera a otra persona que tiene una carrera larga en lecturas. Si bien los dos leerían una novela de este autor y los dos tendrían una interpretación (válidas las dos), la segunda persona tendría más "competencia" para ofrecer esa lectura que el mismo texto solicita. Sobra decir que nadie puede ofrecer un total significado, solamente menos empírica.

A mi me parece más interesante una lectura en la que puedo "hallar" aquello que Gadamer llama "descubrimiento". Seguro es cosa de que ya no lo puedo hacer de otra manera ;)

Zoyre dijo...

Hola, descurbrí tu página y me es interesante. Esta entrada en particular me es útil, estudio comunicacion y haré un trabajo sobre "poesía y comunicacion", y quisiera pedirte como favor, alguna recomendaciñon de autores, que pueda yo revisar. Te agradecería mucho, se poco del tema y quiero aprender, espero no tomes a mal mi comentario y favor. :(

Zoyre

val_ex00@hotmail.com

Anónimo dijo...

Hola Magda.
Con la idea de reflexionar y hacer un poco de autocrítica como perteneciente al cristianismo protestante contemporáneo, busqué "poiesis" y descubrí tu sitio que tanto me gustó. Por aquí seguiré leyéndote. Saludos.

Marilú Ríos dijo...

Hola. Quisiera saber si me podrías recomendar bibliografía para conocer más de cerca la relación de aestesis con la estética, la ética y la política. Tengo entendido que estas definiciones (aestesis, poiesis, catarsis) tienen su origen en la etimología griega. ¿Qué autor crees que los aborde y en qué obra?
Gracias
rowor.marilu@gmail.com

Magda Díaz y Morales dijo...

Marilú, si lees detenidamente el texto, digo en él: " Para Hans R. Jauss..."

Saludos

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