17 de abril de 2006

María Zambrano y Roberto Bolaño

Reyes y Zambrano, una amistad epistolar
Virginia Bautista
Excelsior
17-04-06

Una María Zambrano (1904-1991) enamorada de México, y en especial de Morelia, la ciudad que la acogió durante ocho meses en 1939; donde se sorprendió con el color de las bugambilias y disfrutó las tardes en el Café de la Soledad. La cotidianidad de la filósofa española que consideraba "únicos" los volcanes del Valle de México, sus 20 años en el exilio, su itinerario intelectual y, sobre todo, su gran amistad con el mexicano Alfonso Reyes (1889-1959), se revelan en la correspondencia que sostuvieron los humanistas. Días de exilio (Taurus), un libro que el estudioso Alberto Enríquez Perea trabajó durante ocho años, da cuenta de la relación epistolar "cordial y respetuosa" que mantuvieron entre 1939 y 1959 los pensadores "que determinaron los derroteros de la hispanidad del siglo XX".

Zambrano-Reyes, Reyes-Zambrano. "Dos personalidades de mucha altura intelectual. Dos almas poéticas con empatía profunda. Dos gigantes cuyos destinos confluyeron y se retroalimentaron a través de las cartas, un vínculo que sólo rompió la muerte de Reyes", comenta el politólogo de la UNAM. El experto en la obra del escritor regiomontano señala que Zambrano, quien llegó a México con su esposo, Alfonso Rodríguez, el 24 de marzo de 1939, sintió una atracción especial por este país. "Le encantó el trayecto de Veracruz al Distrito Federal, el gran valle verde. Los volcanes la hechizaron, decía que eran únicos, nunca los olvidó".

La discípula de José Ortega y Gasset vivió en tierras aztecas la tristeza por la caída de la Segunda República española y encontró en Morelia, Michoacán, su primera casa como exiliada, tras aceptar dar clases en la Universidad de San Nicolás de Hidalgo. Reyes escribió por primera vez a Zambrano el 28 de abril de 1939, en su calidad de presidente de la Casa de España en México, cargo que ocupó tras 25 años de ausencia, con breves intervalos, en los que se desempeñó en el servicio exterior mexicano en España, Francia, Argentina y Brasil.

La filósofa-poeta, cuenta el doctor en América Latina Contemporánea, respondió al autor de Visión de Anáhuac el 5 de mayo de 1939 y desde entonces ambos compartieron reflexiones sobre sus respectivas obras, alegrías personales, preocupaciones económicas y las impresiones de la malagueña en las ciudades que recorrió durante sus 20 años de exilio en México, La Habana, Puerto Rico, Italia y Francia. "En las cartas con Reyes se aprecia, paso a paso, cómo Zambrano va perfilando sus obras Pensamiento y poesía en la vida española y Filosofía y poesía, y cómo vive su intensa actividad literaria. Son reveladoras de su itinerario intelectual".

La autora de El hombre y lo divino, Los sueños y el tiempo y Persona y democracia tenía tanta confianza en el creador de El deslinde que le pedía desde recomendaciones para hacerse acreedora a becas hasta apoyo para enviarle dinero a su madre. En la última carta que Reyes envía a María Zambrano a su casa de Roma, el 6 de enero de 1959, parece despedirse: "Yo también la recuerdo siempre, con interés y vivo afecto". Y ella, al evocarlo 20 años después, comentó que "[…] la presencia de Reyes, como la presencia de todos los sabios, no deja nostalgia […], sino que nos acompaña en el presente, como nos acompañan todos los verdaderos mediadores".

Alicia Reyes, nieta del autor de Homilía por la cultura y El cazador, piensa que la sostenida con Zambrano es una de las correspondencias más importantes de su abuelo. "Su relación tenía una intensidad maravillosa. Había una empatía muy grande entre los dos. La ayudó en sus días de exilio mexicanos, porque él sabía mucho de eso, pues se tuvo que ir a España, de 1914 a 1924, tras la muerte de su padre, el general Bernardo Reyes. "Tuve el honor de conocer a María en Madrid en 1985, en un homenaje que le rindieron a mi abuelo. Haber visto su mirada y oírla hablar de sus recuerdos hacia él ha sido uno de los mayores regalos que he recibido", añade.

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Recuerdan a Bolaño
Virginia Bautista
Excelsior
8-04-06

El novelista sudamericano no aceptaba la menor crítica sobre nuestro país ni tampoco toleraba los elogios a Chile.

"Nuestro México adorado no es asfixia, sino oxígeno... El México que somos todos, del Río Grande hasta el Atlántico… anda con su México a cuestas en el seso y la imaginación… El que nos sigue naciendo todavía… México único de la imaginación y el coraje… El pueblo más mundo”. Así se refirió el poeta chileno Gonzalo Rojas (1917), "en un texto inédito que hizo hace unos días", al país que acaba de albergar la fundación que lleva su nombre y que la noche del jueves realizó su primera actividad, Celebración a Roberto Bolaño (1953-2003), en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes.

Rodrigo Rojas, hijo del escritor que obtuvo el Premio Octavio Paz en 1998, leyó el mensaje en el que su padre confiesa su “hambre de México” y recuerda a tres amigos que marcaron su vida: Alfonso Reyes, quien lo recibió en su casa; Diego Rivera, al que vio en Chile en un mercado de mariscos, y Octavio Paz, quien “es más oxígeno y más México que nadie”. Tras el regalo inédito de Gonzalo Rojas –cuya fundación nació hace un año y ya tiene sedes en Chile, Madrid y México–, los escritores Juan Villoro, Fabienne Bradu y Roberto Brodsky evocaron a Bolaño y a su obra. Bradu, presidenta de la Fundación Gonzalo Rojas en México, describió los múltiples momentos en los que pudo encontrarse con el autor de 2666 en Chile, Francia o Barcelona y cómo, sin embargo, no conoció al considerado mejor escritor de su generación. Juan Villoro recordó al amigo que conoció en 1976, quien le llamaba por teléfono desde España y con quien convivió en Barcelona. Al poeta que pasaba la noche escribiendo sin calefacción, y no aceptaba la menor crítica sobre México ni toleraba los elogios a Chile. Contó que Bolaño quería reencarnar en un colibrí, la mesa de un escritor suizo o en un reptil de Sonora. “Le gustaba conversar con voz cantante. Hablaba como si los detalles fueran cuestión de honor. Recordar a alguien es permitirle que no muera”.

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