21 de octubre de 2006

Reglas para reseñistas: Updike

En el número 8 de la revista Hermano cerdo, en el apartado "Miscelánea", encontramos seis importantes puntos que el escritor estadounidense John Updike sugiere a todo reseñista:

I
Intenta entender qué es lo que el autor deseaba hacer y no lo culpes por no lograr lo que nunca intentó.

II
Da citas literales suficientes, al menos un fragmento largo, de la prosa del libro de tal modo que el lector del reseñista pueda formarse su propia impresión, que pueda seguir su propio gusto.

III
Más que ofrecer nebulosas precisiones, confirma la descripción del libro con citas del libro, aunque sean de una sola frase.

IV
No te alargues en la descripción de la trama y no cuentes el final (Cómo me asombré y me indigné cuando, inocente yo, descubrí que los reseñistas blableaban, y con la sublime impericia de señores feudales borrachos tratando una revuelta de campesinos, sobre las vueltas de tuerca de mi escritura, repleta de suspense y sorpresas. De hecho, e irónicamente, los únicos lectores que se acercan a un libro como lo desea el autor, sin contaminar por un conocimiento previo de la trama, son los detestados reseñistas. Y, años después, el bendito loco que elige el volumen al azar en una librería).

V
Si el libro te resulta deficiente, cita un ejemplo del mismo autor o de otro sitio que explique qué es lo bueno. Intenta comprender el fallo. ¿Seguro que es del autor y no del reseñista?

A estos cinco puntos concretos debe añadirse un sexto, más vago, que tiene que ver con mantener una pureza química entre el producto y el que lo alaba. No hay que aceptar reseñar un libro con el que se está predispuesto en contra o al que la amistad obliga a estar a favor. No hay que imaginarse como el guardián de ninguna tradición, ni como abanderado de ningún estilo, ni como guerrero en la batalla ideológica, ni sentirse una oficina de correcciones. Nunca, nunca (John Aldridge, Norman Podhoretz) se debe intentar poner al autor “en su lugar”, ni convertirlo en un peón en una partida contra otros reseñistas. Reseñar el libro, no la reputación. Someterse a cualquier hechizo, poderoso o débil, que el libro tenga. Mejor alabar y compartir que culpar y negar. La comunión entre el reseñista y su público es basa en la asunción de que hay ciertos placeres en la lectura y todos los juicios deben llevar a tal fin.

10 comentarios:

Luisa dijo...

Qué estupendísimos consejos me parecen éstos. El primero ya sería suficiente, pero los otros no se quedan atrás. Y el sexto, si es añadido tuyo, denota el buen juicio con el que siempre nos regalas tus apostillas. Creo que por eso me gustan más las reseñas sobre libros que las "críticas".

Aunque siempre los dibujos de tu blog son muy bellos, este grabadito tiene su mucho aquel. Un beso.

Fernando dijo...

Simplemente sublime con las apreciaciones, ves como yo no se hacerlo, pues no lo hago...leo por ahí cada cosa...en fin un beso fuerte...oye Magda me gustaban los botones con su colorido, parecían los cuadros para una exposición...

Magda dijo...

Querida Luisa, ojalá el punto 6 fuera mío, pero no, todo es de John Updike.

Me parece que estos puntos también pueden servir a los críticos. A veces las reseñas son más comentarios que reseñas, así como a veces la crítica parece reseña. Dice Ricardo Piglia que “El crítico es aquel que encuentra cosas de su vida en la obra que critica”, y sí lo creo, aunque por supuesto no siempre, sobre todo cuando es por trabajo no eliges. Pero cuando uno decide qué libro desea trabajar, por supuesto que sí.

Este grabado le tengo especial cariño, lo guardo desde hace mucho y lo tuve puesto hace algún tiempo, lo quité por las otras imágenes pero ahora lo vuelvo a poner otro tiempito. Es Academia.

Magda dijo...

Sí, Fernando, cada botón es justamente un cuadro, una pintura de un artista famoso, menos los que tomaba de los blogs de cada quien y que los representaba, ahi solo hacía el botón.

Verás que pronto los vuelvo a poner.

Gatito viejo dijo...

Interesantísimos consejos los que nos regalas a través de Updike. Estoy muy de acuerdo con ellos.
Saludos

Anónimo dijo...

Vaya, Magda, es muy poco tocado este tema. Realmente interesante la información que nos pasas de Updike. Vaya que me identifico con sus apreciaciones, yo misma me he visto en la tesitura de no saber cómo poner, qué poner o quitar al hacer una reseña. Aunque no lo parezca es también un arte, forma parte del trabajo literario y tiene ese intríngulis que lo hace especial: la reacción del comprador lector da la pista del buen hacer del reseñista, tanto más en esta época de puro márketing editorial.
Una información que compartes y de la cual me alegro haber leído. Gracias, Magda.

Magda dijo...

Yo también, Gatito, voy de acuerdo. especialmente el punto 6 me parece excelente.
_______

Puri, hacer una reseña tiene su gracias, sí. Parece muchas veces sencillo, pero no lo creo, pienso que no es comentar un libro, sino va más allá. Tiene su arte, como bien señalas.

aus dijo...

Magda, reencontrando el camino. Creo que tanto reseñar como criticar literatura es un trabajo arduo, hay que tratar de ser objetivos frente a algo que te mueve los sentidos.
Creo que por eso seguiré siendo una gran lectora y nada más.
Te dejo un abrazo.

alnacif dijo...

Muy buenos consejos. Otro para el archivo.
Los consejos también sirven a quien comenta, sin pretensión alguna, cualquier libro.
Un abrazo,

Isa dijo...

Reseñar es una de las tareas más difícil del crítico, por eso mismo es complicado hacer una buena reseña.
No estoy de acuerdo con abusar tanto las citas. Para mi gusto, citas las mínimas.
Con el resto estoy totalmente de acuerdo.

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