27 de noviembre de 2006

La poesía erótica de Pietro Aretino: SMA

Les iba a comentar sobre los Cuentos completos de Óscar Wilde que he terminado de leer, pero tendrá qué esperar un poco porque he encontrado una página sobre Arte y erotismo adonde hay artículos que deseo compartir con ustedes, como éste texto de Santiago Marín Arrieta, historiador y comunicador audiovisual: "La poesía erótica de Pietro Aretino":

"Venecia ha sido cuna y refugio de gran cantidad de artistas y hombres ilustres, de seres que han marcado, en forma profunda, su pensamiento en este mundo. Desde que en el siglo VI los vénetos, escapando de las hordas de Atila, se refugian en los islotes y fundan la magnífica ciudad, ha sido ésta refugio de diferentes hombres, especialmente artistas: Tiziano, Canaletto y Tintoretto, Vivaldi, Wagner, Liszt, Lord Byron, etc., figuran como nombres ilustres que hicieron de Venecia una segunda patria. Pero entre todos hay uno que destaca en forma singular por su visión tan descarnada, tan especial de la vida, tan brutalmente natural. Ese hombre es Pietro Aretino (1492-1556), nacido en Arezzo, considerado el "padre del periodismo", aunque debería más bien nombrársele fundador del “panfletismo”, arte y oficio que manejó con maestría inigualable. Pero, quizás en lo que más destaca o, por lo menos, su legado más profundo al arte, la literatura y la historia, está en sus comedias y poemas, todos ellos plenos de un erotismo a veces fino, a veces brutal, en momentos de una perfecta sutilidad sensual y, en otros, descarnadamente pornográficos.

Entre sus principales obras destacan, sin duda, los "Raggionamentti" o "Diálogos Amenos" que relata las aventuras de la Enana, una prostituta que se iniciara como tal en un convento, donde descubre la vida oculta de monjas y frailes, y presencia las más descabelladas y aberrantes escenas de sexo, en las que participan desde el obispo y la abadesa, hasta el último de los sirvientes, donde se practican toda clase de perversiones y se inventan algunas hasta entonces impensadas. En ese ambiente se desarrolla esta obra que diera a su autor una fama inmortal, no tanto por las descripciones explícitas, sino por el estilo y la filosofía que la ampara y que resulta, finalmente, bastante más moralista de lo que pudiera creerse. Y a pesar de haber sido el propio Aretino un hombre de poco respeto para con las normas de su tiempo, en especial en materia sexual, pues mantenía un harén de muchachitas que recogía de la calle, su actitud con éstas y con sus amigos en general siempre fue de gran corrección.

A ninguna de sus "mujeres" las abandonó y les dio, por lo general, una vida que jamás hubieran tenido de no haber sido recogidas por él. Fue también leal con sus amigos, a pesar de que muchos le abandonaron en los momentos difíciles y en especial, en aquellas épocas de escasez de moneda. En toda su obra y su vida, a pesar de ser un deslenguado, un descarado de franqueza brutal, estaba pleno de nobles sentimientos y de las más altas pasiones. Cuando obtuvo su prestigio, no olvidó sus padeceres iniciales y siempre tuvo una mano generosa para quienes le requerían. Su obra poética fue, durante el siglo pasado y parte del actual, lectura exclusiva de algunos entendidos. Estaba vedada para el público lego, en consideración a las expresiones utilizadas y a las descripciones explícitas que allí se señalan. Sin embargo, vista con ojos actuales, no podemos negarle el valor intrínseco que posee como obra poética y, especialmente, por expresar emociones y sentimientos de la naturaleza sexual del ser humano que le es propia y natural.

Los "Sonetos Lujuriosos" fueron compuestos para interpretar los famosísimos grabados denominados "Posturas", del pintor Marco Antonio Raimondi, copiados de los célebres dibujos de Julio Romano.


SONETO I

(Un poeta recita a su amada bellos versos, hasta que ésta, furiosa, reclama menos palabras y más hechos)

-Amémonos sin tasa ni medida
puesto que para amar hemos nacido
adora mi gorrión cual yo tu nido
pues sin ellos ¿valdría algo la vida?
Y si aún luego de ésta extinguida
fuese posible amar, bien querido,
a gritos pediría el bien perdido
para seguir gozándote todavía.
Gocemos cual lo hizo regiamente
la primera pareja de mortales
bien aconsejados por la serpiente.
Que nos perdieron por amar, se dice
blasfemia son dichos tales
que sólo a quién no ama satisface.
-Pues calla y ama y también, ¡castigo!
Calla y méteme hasta los pendones
jueces de amor y del amor testigo.

SONETO XVI

(Una pareja, ardiendo de deseo, rodeada de hijos; el marido medita sobre la posibilidad de embarazar a su mujer)

-No llores, nene mío, tenla quieta,
tu métemela toda sin cuidado,
dame también la lengua, bien amado,
y avívame el hornillo con tu teta.
-Puesto que así lo quieres loca, sea,
anda, vuélvete del otro lado.
-Cuando me digas qué hacer de grado
pero, duérmete niño. Que más sea.
Mecer, cantar, coger, que maravilla
son tres cosas que a un tiempo ejecuto
cual si fuese la cosa más sencilla.
Esto es aprovechar las ocasiones
una mano en mi pipa, el pie en la cuna,
la otra acariciando los cojones.
¡Pero no te retires que me viene!
-Es que te haré otra tripa de seguro.
-Aunque me hagas cuarenta, ¡reviene!"

12 comentarios:

Clarice Baricco dijo...

No conocía a Pietro Aretino.
Gracias por presentarmelo.
Me llamó la atención esa esencia de generosidad en su vida.
Interesante todo lo narrado.
Seguiré leyendo de èl.

En cuanto al libro de Mayra, lástima que esté muy lejos.

Abrazos...

Luisa dijo...

He leído muy poquitas cosas de Aretino y todas inconexas. Un fallo que deberé corregir (como otros). Su actitud vital y sus experiencias me recuerdan un poco, salvando las distancias, a Marcial. Otro "deslenguado erótico" que me gusta mucho, y que además era de por aquí cerca:)

Como siempre, en el Renacimiento parece que eran bastante habituales las colecciones de dibujos eróticos, los cuadernos, que muchos artistas hacían para difundirlos más en privado o entre gentes que se los pedían. TAmbién al parecer había algunos que servían para enseñarles a los clientes los servicios que les podían hacer las prostitutas.
Perdóname, Magda, si me remito otra vez a Pan de Oro. En ella aparece uno de estos cuadernos muy ligado a las vicistudes de la vida del protagonista, que es un artista italiano emigrado a Zaragoza en el siglo XVI. Me vino al pelo contarlo, fue sin querer:)
Besotes

El violinista celest dijo...

Sólo unos días sin pasarme y me encuentro un buen número de entradas más que interesantes. Hay para quedarse unas cuantas horas y disfrutar del placer d'una buena lectura. Enhorabuena una vez más, Magda, creo que estás consiguiendo una perfecta síntesis entre el post y el pequeño ensayo literario.
Tu blog és un territorio que nos gusta habitar.
Un abrazo.

Anónimo dijo...

Hola, amiga Magda. ¡Buen hallazgo el que nos brindas con esa página enlace!
El artículo no tiene desperdicio y es fabuloso este post. Como yo no conocía a Aretino, más interesante me resulta.
Me pregunto ¿qué tienen o han tenido los italianos que son tan "ardientes"? He comprobado el gran contraste entre ambos poemas que mencionas, y yo me he topado con "La cópula", que es brutal de obsceno. La única censura de la época era el Papa. Ya estaba por pensar que no la había de ninguna clase. Y tres siglos después comenzó su "carrera" displicente el famosísimo granuja pero entrañable, Giacomo Casanova, también veneciano. Me viene también a la memoria Giovanni
Boccaccio con su obra "El Decamerón". Si le añadimos picardía grado superlativo, un montoncito de pimienta del grado de la picaresca y lo aderezamos servido con más poesía erótica de Pietro Aretino, llego a la conclusión particular de que Italia rebosa puro erotismo hasta por la bandera.Habrá que fijarse si le chorrea, Magda.Me refiero a la bandera, pues claro¿Qué pensaban?

"Lo digo fino, porque si lo digo por lo grosero me pierdo como Aretino".(P.A.)

Qué fácil me resulta entender ahora el éxito de las bacanales romanas muchos siglos antes que estos pillastres nacieran. Vamos, que "de casta le viene al galgo", como se dice por aquí.

Para tener en cuenta su lectura en días que precisan de lujuria aquí les dejo una receta: "Se recomienda levantar y extender un brazo, coger el libro en cuestión de la biblioteca y no más se precisa. Sí,claro, primero deben comprarlo. ¡Que aproveche!

(Bromeando e ironizando y me estoy cayendo de sueño, ¡Que no veo las teclas!)
Miro el reloj: 4:30 madrugada española.A dormir.

Un abrazo, Magda. ¡Lee La cópula! Es bestial, si no lo has hecho lo encontrarás en el mismo libro.

En fin, me voy a la cama, amiga.Gracias por el buen rato que me has hecho pasar leyendo tu post. Un beso.

Puri Avila

Gabriel Báñez dijo...

Muy buen post, Magda, rescatando un autor que es, las más de las veces, ref. a pie de página. Sin embargo, ya inicia éste el ciclo mundano (desprecio de corte, alabanza de aldea) en sus "Diálogos amenos". Siempre encontré lazos entre Aretino y Casanova, no en lo textual, sino en la condición de "escapistas" que ambos tradujeron. Y en su posición frente "al trabajo con la carne" como lo llama Casanova. De él, precisamente, mandé post hace semanas atrás. Muy bueno.

jio dijo...

ahí va la anacreóntica... me recuerda mis clases del xvii. :P

qué bueno oscar w. también leí sus cuentos completos, desde divertidos como los de fantasmas, hasta con sentidos ocultos por todos lados. fascinante este decadente.

y por fin una sonrisa me has arrancado con mayra luna. cuando empecé en el 2003 a escribir en un blog me fijé y me llamó mucho la atención su blog, tanto que una temporada estuve en contacto con ella por correo. escribía desde literatura, hasta anécdotas del paso. hasta descubrí su disciplina de estudio. me alegro mucho por ella, sabía que haría cosas así, tenía mucha ilusión por un montón de cosas.

besicos coincidentes textuales. :-*

JoseAngel dijo...

El erotismo ocupa un lugar importante en nuestras vidas y mentes, pero poco importante en proporción en la literatura. ¿Será que los escritores tienden a ser más cerebrales que corporales? Así que agradecidos quedemos a los que contribuyen a contrapesar un poquito la balanza y contemplar el lado erótico de la cuestión. ¡Incluida tú, Magda!

ana a. dijo...

Catulo, el poeta latino, también iba por esa línea. Apenas conocía a Aretino, gracias, Magda, por descubrírnoslo. Venecia da mucho de sí, y ese período de principios del XVI es fascinante en la Serenísima. Un abrazo, Magda.

André Ferreira dijo...

Vuelvo a tus lecciones! Como las añoraba!
Besos

Magda dijo...

Muchas gracias a todos por sus interesantes e ilustradores comentarios.

Un abrazo a cada uno

Fernando dijo...

La verdad que la poesía erótica sino lasciva tiene poca repercusión pero existe y ha habido grandes escritores de ese tema...Marcial que ya nombró Luisa es un claro exponente...y este señor que yo no conocía y que intentaré leer...gracias por tus buenos consejos...un beso

Anónimo dijo...

Gracias, Magda, por tu comentario sobre Aretino. El erotismo es parte integrante de la vida, por ello la literatura no puede permanecer ajena al mismo. Lecturas como la de Aretino y otros muchos autores, clásicos y modernos, ayudan a desarrollar la fantasía y la exactitud en la expresión. Antonio Pérez

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