17 de febrero de 2007

Confesiones de un bibliómano

"Se le ha calificado como maestro de la lectura, amante de las bibliotecas y uno de los más finos gourmets literarios. Su Diario de lecturas acaba de recibir el Premio Grinzane Cavour. Vive rodeado de 35 mil libros en Mondion, un pueblo cercano a Poitiers, donde construyó hace seis años su biblioteca, o su hogar-biblioteca. Allí, diferentes ediciones del Quijote, libros dedicados por Borges y las obras completas de Kipling firmadas por su autor son el testimonio de esa pasión secreta y silenciosa que acompaña a Manguel desde niño. "Mi padre era embajador - cuenta el autor argentino- , viajábamos mucho y yo tenía una nodriza que se ocupaba de mí. El hecho de cambiar de países y de casas hizo que yo sintiese que necesitaba un lugar fijo en un mundo tan móvil. Ese lugar fijo fueron para mí los libros". A "ese vicio impune", como definió a la lectura Valery Larbaud, se ha abandonado durante toda su vida el ensayista, traductor, novelista y bibliómano Alberto Manguel". El Mercurio publica la nota adonde podemos leer una breve entrevista al autor.

"Llegó un momento en que necesité elegir: si dejaba los libros dentro de la casa tenía que dormir en el jardín, si quería dormir en el dormitorio tenía sacarlos fuera": El ilustrado establo de Alberto Manguel.

7 comentarios:

Rosa Ribas dijo...

!35.000 libros! Acabo de recorrer mi piso intentando colocarlos mentalmente. Me faltan paredes. Me falta el tiempo. Me falta también el dinero. Y creo que ahora me sobra un poco de envidia. !Snif!

Purificación Ávila. dijo...

Yo tengo 4.000 libros, pero este bibliómano se sale de los récords, o mejor, debe entrar en el Guiness. Aparte de un gran lector es obvio que este señor es un coleccionista de libros. Ese puede ser el vicio impune que él asume detrás de su colección o biblioteca. Cierto que es una maravilla, con menos me conformaría yo, y reconozco que nunca tengo bastantes.
Como Rosa Ribas, a quien felicito por su PINTOR DE FLANDES, coincido en la envidia sana.
Voy por la entrevista. Buen fin de semana, Magda. Ah, me gustan las ilustraciones de este pintor, la de hoy y la de otro de tus anteriores posts.
Besos, amiga.
PURI

corsaria dijo...

Yo prefiero haberlos leído antes que tenerlos físicamente. El caso que comentas me parece que los tiene y se los ha leído, ¡qué suerte!

Besos. :)

Magda dijo...

Rosa, a mi también me faltan paredes, dinero, tiempo también, pero si tuviera el dinero contrataría a alguien que los acomodara por temas, como me gusta. Lo único que no me gustó de su bliblioteca, o más bien de él, que dice que tiene pocos libros de Teoría literaria. Nimodo, no podía ser perfecto ;)

Magda dijo...

Y vaya que Alberto Manguel es coleccionista de libros, Puri, tiene ediciones en varios idiomas, varias primeras ediciones, una cosa impresionante. Él debe de oler a libros.

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Amigo Corsario, qué gusto de verte por estos lares.

Segun parece sí, sí que los ha leído. A mi me gustaría coleccionar libros y obras de arte, poca cosa :)

Antonia Romero dijo...

Un cálido aliento a recorrido todo mi cuerpo al imaginarme tener un lugar así, sólo equiparable al que veo a veces en mis sueños. Mi película disney favorita es La Bella y La Béstia (qué tontería ¿verdad?)es por la escena en que Béstia lleva de la mano a Bella a su magnífica biblioteca. Yo no habría dudado ni un segundo, me quedo a vivir allí.

Besos

Rosa Silverio dijo...

Wao, esto sí que me ha sorprendido. Recuerdo que cuando era niña soñaba con el paraíso, pero no con cualquiera. Mi paraíso era una gran biblioteca. Luego decía que quería tener una gran biblioteca personal o ser dueña de una librería para estar rodeada de libros.

Hace unos años mi madre y yo nos desprendimos de nuestros libros, pero ahora he vuelto a reunir un pequeño conjunto de volúmes que son mi historia, mi vida.

Qué bonito sería poder tener todos los libros del mundo, ¡y que haya de todo! Geografía, historia, poesía, ensayo....

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