29 de agosto de 2007

Si me necesitas, llámame: Raymond Carver

Raymond Carver, Si me necesitas, llámame (Barcelona: Anagrama, 2004)

No se si es mi estado de ánimo un tanto flojo en estos días o si realmente a los lectores de Raymond Carver les sucedió lo mismo que me ha pasado a mi después de leer sus relatos. Nunca había leído a este escritor, hasta que hace unos días tomé de mi librero Si me necesitas, llámame. El título es bonito, hace referencia a uno de los cinco cuentos que conforman el libro, el último. Me ha parecido un gran escritor, aunque (aunque no en el sentido de defecto) los relatos guardan tanta melancolía que al terminar de leerlos queda un profundo sabor de tristeza y desencanto, de percibir un profundo conocimiento de los conflictos humanos. Casi en todos los cuentos hallamos parejas a punto de dejar de serlo o que ya lo han dejado de ser porque no se aman, hombres alcohólicos en recuperación o luchando por ella, soledad interior, ese vacío estremecedor de la existencia cuando se siente que ya no se tiene nada que tenga un sentido que le de ánimo a la vida, mujeres que han perdido a sus hijos y casas que un incendio ha destruido. Todo esto narrado de manera escueta, podría decirse que hasta lapidaria, pero siempre intensa, y con finales tan lógicos, digamos, aunque no se si es la palabra correcta. Son esos finales sin aspavientos, sin afectaciones, que llegan con una deducción o inferencia sorprendente.

No podría decir cual es el cuento que más me gustó, todos son buenos. En "Sueños", Dotti, la esposa del narrador del relato, le cuenta todos los días lo que soñó por la noche, siempre sueños diferentes. Esta pareja tiene una vecina que se la pasa cantando o tarareando, Mary Rice, una mujer que se ha separado de su esposo motivo que la lleva a conseguir un empleo nocturno en un restaurante donde servía cócteles, además se había matriculado en la universidad para hacer dos cursos por correspondencia, "se estaba creando una nueva vida", dice otra vecina. Por esto mismo, tiene la necesidad de dejar a sus dos hijos con una jovencita que los cuida mientras ella trabaja.

Era la última noche del año cuando Dotty y su esposo regresan de una reunión con unos amigos y se encuentran con que la calle estaba bloqueada por dos coches patrulla. Se ha prendido fuego en la casa de junto, en el hogar de Mary Rice, la estufa ha sido la responsable. La joven que los cuidaba había salido con vida, pero dentro habían quedado los niños, se asfixiaron con el humo. La escena de la llegada de la madre y la vida después de todo esto, es dificil de contar...

"Si me necesitas, llámame" es un relato en el que el intento de Dan y Nancy por volver a recuperarse como pareja, resulta muy difícil de conseguir. Ya cada uno había tenido una relación por su lado y cuando deciden ir a pasar el verano los dos solos a la costa norte, sin su hijo Richard, llevan toda la intención de que el resultado sea positivo. Sin embargo, cuando algo se rompe ya no puede volver a su estado original por más que los pedazos quieran unirse. El narrador parece decirnos que cuando el amor se desgasta lo que muestra es dolor y después, tal vez, resignación, a pesar de que:

Nos sentamos frente al fuego bebiendo café y escuchando una radio de Eureka que emitía toda la noche mientras hablábamos de los caballos y luego de Richard y de la madre de Nancy. Bailamos. No mencionamos para nada nuestra situación. La bruma pendía al otro lado de la ventana y charlamos y estuvimos cariñosos el uno con el otro. Al amanecer apagué la radio, nos acostamos e hicimos el amor.
"Leña" es un cuento sobrecogedor, como todos o quizá más. Ver a un hombre en su lucha por dejar el alcoholismo es conmovedor. Myers es un escritor que acaba de pasar un mes en un centro de desintoxicación, ha perdido a su esposa, a ella "se le había metido en la cabeza largarse con un amigo de los dos, otro borracho". La esposa se niega a hablar con él además de prohibirle acercarse a la casa, con orden judicial. Myers decide entonces irse a la costa y alquilar una habitación en casa de una pareja, Sol y Bonnie. Cuando la ansiedad por el alcohol se presenta ¿qué hacer? En su habitación alquilada, Myers escribe en su cuaderno:

Estoy en un país de lo más exótico. Me recuerda a un sitio del que en alguna parte he leído algo pero al que nunca había ido hasta ahora. Por la ventana abierta oigo un río y en el valle que se extiende detrás de la casa hay un bosque, precipicios y cumbres nevadas. Hoy he visto un águila y un ciervo, y he serrado y partido un camión de leña.
Relatos estupendos, personajes que se parecen al vecino, al amigo, al hermano, y hasta a uno mismo.

Recomendaciones:

1) "El hombre que reescribía a Carver", Alessandro Baricco.
2) De qué hablamos cuando hablamos de Carver.