Lo que me parece increíble es ser profesor de literatura y no tener leídos los libros que se van a comentar en clase con los estudiantes.
Aquí completo.
Enrique Serna, Amores de segunda mano (México: Cal y arena, 2006)A tirones me llevó al camerino porque ya no aguantaba las ganas. Tampoco yo para ser sincera. Caímos al sofá encima de mis trajes y ahí completamos lo que habíamos empezado en la pista pero esta vez llegando hasta el fin, desgarrándonos las mallas, oyendo todavía el aplauso que ahora parecía sonar dentro nde nosotros como si toda la excitación del público se nos hubiera metido al cuerpo, como si nos corrieran aplausos por las venas.
Le quería contar mi vida, para ver si es tan amable de hacerme un favorcito. Ahí en el pasillo, detrás de las cajas de refresco, tenemos nuestro cuarto Gamaliel y yo. Tenga, es todo lo que traigo, acéptelo por caridad, ya se que no es mucho pero tampoco le voy a pedir un sacrificio. Nomás que nos mire, y si se puede, aplauda.
Imre Kertész, Un relato policíaco, Trad., Adan Kovacsics (1) (Barcelona: Acantilado, 2007)A principios de la primavera de 1976 acabé mi novela El buscador de huellas y la entregué, como correspondía, a una editorial del Estado. Difícilmente podía obrar de otra manera, puesto que en la Hungría de aquel entonces sólo existían las editoriales de Estado. Las dos editoriales especializadas, por así decirlo, en "prosa húngara contemporánea" se distinguían a mis ojos por el hecho de que una rechazó mi novela Sin destino y la otra, en cambio, la publicó. Me dirigí, evidentemente, a la segunda (...) El director había leído El buscador de huellas y le gustaría publicarlo si fuera más extenso, dijo. Entonces recordé Un relato policíaco. Era una vieja y fugaz idea mía, con la que había jugueteado y que luego olvidé, mientras escribía Sin destino. ¿Cómo se podía publicar, en una dictadura que llegó al poder por medios ilegales? Decidí no renunciar a la trama "escalofriante", pero sí trasladar el escenario de la narración a un país sudamericano imaginario. Y así fue como se publicó.