8 de marzo de 2008

Historia de la fealdad: Umberto Eco

Umberto Eco, Historia de la fealdad (Barcelona: Lumen, 2007)

Historia de la fealdad es un libro magnífico, lleno de hermosas ilustraciones de cuadros de pintores de todo el mundo. En la portada trae un cuadro hermosísimo de Quentin Massys, Viejo enamorado (1520-1525), el que está abajo.

Me hubiera gustado que fuera un libro teórico, pero no lo es, es estético. Ello no le quita nada de su excelencia. Está dividido en quince capítulos, desde “Lo feo en el mundo clásico”, hasta “Lo feo hoy”. Se puede empezar a leer por cualquiera de sus capítulos, está perfectamente estructurado para poder hacerlo. Completa el volumen una magnífica introducción, una bibliografía básica, referencias bibliográficas de las obras citadas, índice de autores, índice de artistas y referencias de las fotografías. Particularmente, me parece notable la relación constante que hay entre literatura y pintura.

¿Qué es lo bello? ¿Qué es lo feo? Cada época y cada cultura tienen sus propias definiciones. Belleza y fealdad siempre van unidas dentro de su oposición, y siempre con esa relatividad que les da el tiempo y la geografía. Quizá se puede resumir estos conceptos en el ejemplo que leemos en el mismo libro, se trata del primer acto de Macbeth, cuando las brujas gritan: Lo bello es feo y lo feo es bello….

Como sería difícil hablar de todo el libro, casi quinientas páginas, destacaré uno de los capítulos que más me ha gustado (aunque es difícil decidirse, todos son espléndidos), el VIII, que habla sobre la brujería, el sadismo, el aquelarre, las ceremonias blasfemas, menciona la “Declaración de Étienne Corillart”, en La tragedia de Guilles de Rais (1965) de George Bataille, al Marqués de Sade, a Kafka, etc., y muestra cuadros como Sam (supuestamente el perro más feo del mundo); El Bosco, El jardín de las delicias, detalle del panel derecho, el infierno; Jacques Callot, Las miserias de la guerra; Tiziano Vecellio, Castigo de Marsias (impresionante cuadro, no hallé otra imagen mejor); y este es impactante: Giacomo Grosso, Suprema reunión: un ataúd o féretro con un hombre dentro y encima de él, y alrededor, varias mujeres desnudas en una especie de celebración. Con flores, una de ellas sonriente. Hay muchos cuadros más. Sobre todo esto, señala:

Desde la más remota antigüedad han existido seres diabólicos expertos en brujerías, filtros mágicos, y otros encantamientos. Desde los inicios, aunque se reconociera que la magia negra era practicada tanto por hombres (los brujos) como por las mujeres (las brujas), por una especie de misoginia arraigada se identificaba preferentemente al ser maléfico con una mujer. Con mayor razón en el mundo cristiano, la unión con el diablo solo podía llevarla a cabo una mujer. De hecho, en la Edad Media ya se menciona el aquelarre como una reunión diabólica en la que las brujas no solo se dedican a hacer encantamientos sino que organizan incluso auténticas orgías, manteniendo relaciones sexuales con el diablo bajo la forma de un macho cabrío, símbolo de la concupiscencia (Vean este precioso cuadro de Goya, El aquelarre).

Por último, la imagen de la bruja que cabalga a lomos de una escoba representa una clara alusión fálica. La leyenda no nacía de la nada. Las llamadas brujas eran ancianas hechiceras que afirmaban conocer hierbas medicinales y otros filtros.

Lo feo, como lo bello, lo vemos reflejado no solo en la imagen sino en el significado de la imagen y lo que este representa para determinada cultura. Por ejemplo, en el capítulo X, "La redención romántica de lo feo", encontramos un cuadro de Franz von Stuck, El pecado (1893), en donde la carga religiosa que el título guarda, lo dice todo. Recordemos que en Historia de la belleza nos señala que lo feo es necesario para la belleza, "las sombras contribuyen a que las luces resplandezcan mejor, e incluso lo que puede ser considerado feo en sí resulta bello en el cuadro". No dejen de leerlo, se los recomiendo mucho. Es un libro soberbio, es como dijo el primer editor extranjero que vio esta obra: "¡Qué hermosa es la fealdad!".

13 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Magda,
Ya habia leído algun comentario sobre el libro, lo tengo enumerado en mi lista de la compra...
Por cierto !vaya susto con la cara de Sam!
Ah! sigo con Balthus...ya me gustaría estar por Mèxico, apesar de no ser así intentarè conseguir ese video del que me hablas. Gracias y un saludo

Lulu

Colombine dijo...

esta navidad estuve ojeando este libro que estaba en el mostrador de una librería junto a una historia de la belleza del mismo autor . a los pocos días volví para comprarlo y ya habían desaparecido . tu post de hoy me lo recordó y volveré a buscarlo. saludos

malvisto dijo...

Magda, lo conocía, la edición es fabulosa, muy bien cuidada. Déjame ponerle algo en la primera página: feliz día, este de hoy es un día especial para mí. un gran abrazo.... andrés,

Antonio Pérez Morte dijo...

Más que feo, lo que es horrible es ver como crece imparablemente la lista de libros que uno desearía poseer y disfrutar: Añado este, de Umberto Eco a mi relación, para poder ubicarlo pronto, con su hermanico (Historia de la Belleza), en los estantes de mi estudio.
¡Besos grandes, querida Magda!

Carmen dijo...

Ahh, que buena recomendación, la anoto enseguida.
Y sí, ¿quién es el que califica lo feo?

39escalones dijo...

Sí, tengo que desmentir que me haya dedicado todo un capítulo... Sólo un par de párrafos.

En fin, ahora en serio, todo lo que hace Eco merece la pena ser leído, es una cita periódica imprescindible.
Un abrazo

Apostillas literarias dijo...

Pobre perrito, Lulú, pero sí, no tiene muy buena pinta que digamos.
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Cuando compré Historia de la belleza, Colombine, me sucedió lo mismo. Después pude comprarlo, pero la primera vez que lo vi pasé de largo y dije: "vengo después y lo compro", y nada, que cuando regresé ya no había.

Los dos libros son nmuy parecidos, uno continuidad del otro.

Apostillas literarias dijo...

Los días especiales hay que disfrutarlos mucho, Andrés.
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Querido Antonio, ojalá tuviéramos todo el tiempo para leer nada más, pero es imposible. Yo también tengo adelante muchos por leer, pero bueno, iremos poco a poco, no hay de otra.

Apostillas literarias dijo...

Tantas cosas califican a lo feo y a lo bello, Carmen. Como comento arriba, la cultura, la época, el tiempo, todo junto tiene que ver. En este libro, y en el de Historia de la belleza, hay mucho sobre ello. es muy interesante
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Alfredo, cómo me acordé de ti cuando vi al hijo del Dr. Frankeinstein en las páginas del libro, se que te gusta. En la tv de cable aun pasan las aventuras de la familia Munster (de los años 60'), y no cansan, son estupendas.

:chemalera: dijo...

Hola, Magda:
Hacía mucho que no venía por aquí, pero realmente ha merecido la pena. Disfruto mucho más dibujando rostros que se alejan de la belleza de moda, es más, casi me atrevo a decir que lo feo en realidad es lo auténtico, lo distinto, lo original, lo único.
Ahí tengo el libro, el pobre, esperándome.
Un abrazo

Apostillas literarias dijo...

Querido Chema, es un placer tu visita.

hugo carlos dijo...

Hola, se oye muy interesante ese libro, nunca lo había escuchado, mas bien lo que leo de Umberto Eco son sus novelas. ¡Buscaré el libro!

hugocarlos

Alonso Víquez dijo...

Se ve bueno el libro. Igual que este blog, voy a procurar visitarlo. ¡Saludos!

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