8 de mayo de 2008

Luis Buñuel. Obra literaria, una rosa y un libro

Luis Buñuel, nace en 1900 en Calanda (Teruel, Aragón) y fallece en 1983 en la Ciudad de México, a la que llega en 1946 desde Estados Unidos donde se había quedado sin trabajo. Es conocida la anécdota de que no quería vivir en México, decía que cómo iba a estar en un país del tercer mundo, que solo era la casualidad la que lo llevaba. Por ello le molestaba cuando le decían, consecuencia de que se conoció su comentario: "¿Tercer mundo porque es después del primero que es tan viejo? Podrías irte al segundo, pero ¿cual es el segundo?". Después le daba risa su comentario y expresaba que era por desconocimiento.

Le fue tan bien en México y quiso tanto al país que lo recibió que se nacionalizó mexicano, además una gran mayoría de su obra importante fue realizada en México: Viridiana, Los olvidados, Gran Casino, Subida al cielo, entre muchas otras más (me parece que fueron 21 filmes en total los que realiza aquí). Respecto a Los olvidados, nos recuerda Antón Castro:

Octavio Paz, comisionado por el gobierno mexicano para el Festival de Cannes, logró convencer al embajador de México en Francia para que Los olvidados acudiese al certamen, donde ganó el premio a la mejor dirección. Louis Aragon y André Breton, que llevaban 20 años alejados, la vieron en una sesión privada para los surrealistas. El estremecimiento fue unánime: aquella era una obra maestra, que daba “un apasionado retrato de los olvidados, en una forma brutal pero honesta, trágica y poética”, según ha considerado la UNESCO. Hemos dicho que la película triunfó en Cannes y que el propio Octavio Paz, según recuerda Agustín Sánchez Vidal, escribió un texto deslumbrante –“bellísimo”, diría Buñuel- que editó en octavillas a ciclostyl y repartió a los espectadores.

Comento sobre el cineasta porque me ha llegado una rosa y un libro como regalo, con motivo del dia del libro, desde las tierras que vieron nacer a Luis Buñuel: Conversaciones con José "Pepín" Bello (la rosa) y Luis Buñuel. Obra literaria (el libro). Muchas gracias querido Jio.

En México no se conoce a San Valero, al menos yo jamás lo había escuchado. Me llamó la atención la Carta a Pepin Bello en el día de San Valero (en Luis Buñuel. Obra literaria), dice el cineasta como apostilla al final:

Mi hermana reconoce que el día de San Valero era muy extraño en Zaragoza. "Se encontraba una la calle de San Pablo con gente inacostumbrada, baronesas, condesas, las de Parellada con grandes sombreros. Luego, para entrar en la iglesia de San Pablo, había que bajar unos escalones y en el interior, en un altarucho, estaba San Valero, que es un santo negruzco con un dedo levantado y un roscón de velas. Luego en casa nos comíamos un San Valero de azucar y todos estaban muy alegres y muy tristes. Tal vez porque ese día murió nuestro abuelo".

13 comentarios:

39escalones dijo...

Magda, hoy me has acertado de plano; Buñuel, una de mis más bajas pasiones...
San Valero es esa clase de santo que llegaba a los altares en los primeros siglos del Cristianismo por hacer y decir cosas que hoy todos observaríamos con precaución y a mucha distancia...
Un abrazo

Baakanit dijo...

Por suerte al final decidió vivir en tan bello país y el suelo mexicano le dio toda su fertilidad. Logró mucho allá, quién sabe cómo habría sido su vida si no se mudaba a México.

Para un escritor, no hay mejor regalo que unos buenos libros. Siempre me sorprende cuando alguien anda perdido y desesperado y no sabe que comprarle a su amiga o amigo escritor. Se le olvida que la respuesta está en los libros.

Saludos y gracias por compartir un poquitín de la vida de Buñuel con nosotros.

Ciao

hechizos dijo...

Luis Buñuel es uno de mis directores y artistas preferidos. He visto casi todas sus películas. Su etapa mexicana, menospreciada por algunos, me parece vital y fundamental para entender a este genio de las imágenes. Recuerdo de memoria películas como El Bruto, Él, Viridiana, Nazarín, El angél exterminador, Simón del desierto, etc, que me impresinaron cuando las ví por primera vez. Todo ello sin olvidar su inicios subrrealistas (Un perro Andaluz) y su etapa francesa mejor valorada por los críticos(El discreto encando de la burguesia, Ese oscuro objeto del deseo, etc. et.). Yo, recuerdo con más cariño sus películas mexicanas, más cercanas, humanas y personales; siempre con el toque de Buñuel...

Saludos,

Orlando dijo...

Creo que Buñuel no tendría con que pagar a México lo que este pais hizo por él: no solo lo recibió cuando más lo necesitaba, sino su obra trascendió mucho, lo ayudó mucha gente.

Apostillas literarias dijo...

José, me parece interesante lo que comentas porque es cierto, la etapa mexicana tan importante y trascendente en la vida y en la obra de Buñuel, es menospreciada por algunos críticos, pero criticos europeos, no latinoamericanos. Hasta los mismos criticos españoles, y aragoneses en particular, no la destacan.

Por un lado es sorprendente que sea asi, que no la destaquen, como dice Fernanda (Orlando), Buñuel en México logró muchas cosas, entre las menos importantes recuperarse de una época nada grata que tenia, imaginate que si esto fue lo menos importante, cómo serian las importantes que logró acá.

Por el otro no es sorprendente, es costumbre de los criticos europeos-occidentales destacar solo lo europeo-occidental. Es de risa leer cosas como: "El afrancesado Buñuel...", por ejemplo, en ese tipo de crítica bastante ridicula. Es más, parece que el hijo mismo de Buñuel, le da más importancia a la vida de su padre en Estados Unidos porque, segun se ha escrito notas, es más trascendente para los españoles y la crítica europea-occidental, que se conozca el paso de Buñuel por EU.

Muchas cosas ridiculas y tristes, pero Latinoamerica está acostumbrada a este tipo de cosas que ya no sorprenden. Hasta en su misma biografia en la enciclopedia aragonesa, se suprimen muchas cosas importantes y olvidan que Buñuel aqui vivió, se nacionalizó mexicano y aqui murió, no se quiso ir a ningun lado más.

Sinceramente a mi todo esto me da risa, y me pregunto: ¿si Buñuel no hubiera logrado tanto o hubiera sido importante dentro del cine, la critica seria la misma?

Apostillas literarias dijo...

Querido Alfredo, se lo que Buñuel es para ti, justamente te recordé al leer el libro.

Qué bien lo que me dices de San Valero, jamás habia escuchado nada de él, y su nombre me causa gracia porque acá existe un juego, el balero, que es divertido jugar. Es éste: Balero

Apostillas literarias dijo...

Baakanit, el comentario que hizo cuando iba a venir a México se tomó como sumamente racista, y la crítica se molestó mucho porque decía que pues no viniera, que la necesidad era de él, no de México y que, además, era ingrato al expresarse de esa manera.

Después, Buñuel se arrepintió de este comentario y vivió como quiso en este país que lo recibió, con todo y este comentario, con los brazos abiertos.

Gracias a ti por tu opinión sobre México; que sí, es un bello país, pero qué te puedo decir yo.

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Un abrazo, Fernanda.

Anónimo dijo...

San Valero es el patrono de Zaragoza, el 29 de enero. En la puerta del Ayuntamiento de la ciudad hay una gran escultura en hierro de Pablo Serrano. Cuando era niña, solía ir con mi madre a visitar una capilla ese día. En Zaragoza decimos "San Valero, ventolero": por acá hace mucho viento, el cierzo, para San Valero y cuando no es San Valero. Buñuel conocía bien este aire. Besicos desde el canal, con muy poco cierzo hoy. Ana

Apostillas literarias dijo...

Gracias Ana, es interesante lo de San Valero. Como decía anteriormente, me causa gracia el nombre por el sinónimo con el juego del balero, solo que es con B.

Acá en México existe una ciudad, se llama Pachuca, donde también hay viento, le dicen "Pachuca la airosa", el viento es una de sus características.

Mamen dijo...

Luis Buñuel es simplemente genial.

San Valero se celebra en Zaragoza el 29 de enero y de todas las acividades que se realizan, lo que más me gusta es su rico roscón.
Un abrazo.

Petrusdom dijo...

A Buñuel le transitaba por la espalda un temblor cuando oía los tambores de su pueblo, algo parecido me pasa siempre que veo el final de Nazarín. En mi pueblo, cercano al suyo, también suenan los tambores en Semana Santa.
Saludos cordiales.

Apostillas literarias dijo...

A mi los tambores me impresionan, y más las capuchas de los sacerdotes tan medievales. Parecen verdugos. Pero comprendo la fiesta.

A Buñuel debieron recordarle su tierra, y esto es bonito.

Fernando dijo...

Me alegro mucho de que se hubiera nacionalizado mexicano. Qué hubiera sido de Buñuel y de otros muchos artistas e intelectuales de otros países si no hubieran encontrado refugio en México mientras Europa se suicidaba en manos del fascismo y, después, de la guerra.

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