12 de mayo de 2008

Parque de atracciones, Antología

Siempre he dicho que soy privilegiada en trabajar en lo que me gusta hacer. Sin embargo, desearía no tener que realizar asuntos que tengan que ver con llenado de formatos y menos en programas en internet. Una vez más, esta semana será otra de esas que no me gustan. Lo he estado postergando, pero se acerca la fecha límite de entrega. Cuando termino el llenado acabo con la cabeza harta, sin soportar un segundo más el teclado y la pantalla, es para mi una tarea sumamente cansada y desagradable, pero que le voy hacer, no tengo otra opción.

Antes de entregarme a esta odisea, quiero comentarles que hace un par de días he recibido un espléndido regalo que agradezco mucho a Ana Muñóz. Se trata de la Antología poética Parque de atracciones, editada por Libros del imperdible y 1001 Ediciones, 2008. Les recomiendo mucho leerla. En ella participan: Ana Muñóz, Ana Gijón, Analía Basualdo, Clara Santafé, Laura Tajada, Nerea Ferrez y Rut Sanz.

Ana Muñoz (Teruel, 1987), ha colaborado en la revista Eclipse y en la revista Turia. Apareció en la antología Más detectives salvajes (selección de Manuel Vilas para Criaturas Saturnianas#7) y es parte de la mesa de redacción de la revista Cuello de Botella. Comparto con ustedes uno de sus poemas:

Carpe noctem
Poema que puede ser introducido por cualquier cita de Manuel Vilas -en la noche-

Carpe noctem, dicen.

Y ellas hacen la vendimia y venden sus pezones como
uvas. Y las lunas se les clavan en sus ojos de esquirlas
y lamen la sangre que cae de sus anhelos tan
lentamente.

Quien juega con fuego, dicen.

Y a ellas no les importa quemarse saltando una
hoguera tras otra.
Saben que la mujer es de noche y el hombre es de día.
Saben que la mujer es húmeda y fría y que se hacen
espuma de mar sus deseos.
Saben que no son brujas y por eso enseñan todo
el polvo que guardan en sus camas y esconden
escobas. Escobas que hacen volar, dicen. Escobas que
son pelos de coño muy rizados, como pasados por
fuego.

Os cortaremos las alas, dicen.

Y ellas ríen con su cuerpo vendido. Porque son ángeles
del diablo, cuerpo vendido y alma vendida. Epístolas de
sello rojo.
Y vuelan con el pecado de la lujuria y una virtud de
luna creciente.
Y ellas vuelan y vuelan, las prostitutas del hambre,
con el deseo entre las piernas y una promesa de dormir
siempre sucias. Y vuelan. Y hacen la vendimia de sus
pechos y escancian el vino como fruta madura que
también es pecado y toda la espuma de su sangre
derramada. Y mar. Porque es de noche. Y sólo de
día, carpe diem, los hombres secos y calientes como
los desiertos que atraviesa la mente serán capaces de
cortarles las alas o fundírselas en un gemido, como
hiciera Ícaro.
Los hombres son sólo hombres. Y desde el templo de
Apolo las prostitutas del hambre les ofrecen sus alas
para la noche, sólo para la noche.

Ha sido un placer leerla. Felicidades por este excelente trabajo poético.

10 comentarios:

SONIA FIDES dijo...

Magda, el libro es delicioso y será en poco tiempo una de esas joyas inencontrables, ya lo verás. Veo que la poesía es ya una "epidemia"en este blog,ja,ja,ja

Un abrazo súper.

Noemí Pastor dijo...

Hermoso poema. Y es difícil escribir algo así sobre tal asunto.
Besos.

Orlando dijo...

Y una poeta tan joven, me parece excelente.

39escalones dijo...

Lo de esta chica es algo tremendo.
Un abrazo

malvisto dijo...

Fuerte poema: no se anuncia, es apabullante. Bien por Ana.

Un abrazo,

Hilvanes Y Retales dijo...

Y tiene 11 años???????? Llegará lejos, muy lejos. Los genios, la mayor parte de las veces, nacen siéndolo.

Besos.

Fernando dijo...

Menudo poema. Se va clavando como una daga afiladísima.

porfirio dijo...

No sólo el poema, finísimo y contundente, sí, como una daga. Felicidades por este nuevo diseño (hace un rato que no entraba). Saludos desde esta tierra fría y lluviosa.

J.J. dijo...

Excelente, un blog genial.

Apostillas literarias dijo...

Muchas gracias por sus comentarios.

Un abrazo para ustedes.

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