5 de febrero de 2009

Reglas para escribir una reseña: John Updike

Leo en en el blog de Antón Castro, que a la vez toma del blog de Daniel Gascón, su hijo, que John Updike escribió sus reglas para escribir una reseña en Picked-Up Pieces:

“Mis reglas, grabadas por traumas de juventud en el extremo receptor de la opinión crítica, eran y son:

1. Intenta entender lo que el autor quería hacer, y no lo culpes por no lograr lo que no intentaba.

2. Da las bastantes citas directas –al menos un pasaje extenso- de la prosa del libro para que el lector de la reseña pueda formar su propia impresión, tener su propio gusto.

3. Confirma tu descripción del libro con citas del libro, aunque sólo sean de una frase, en lugar de un resumen confuso.

4. Sé moderado en el resumen de la trama, y no cuentes el final…

5. Si juzgas un libro deficiente, cita un ejemplo exitoso en la misma línea, de la obra del autor u otra parte. Intenta entender el fracaso. ¿Seguro que es suyo y no tuyo?

17 comentarios:

María dijo...

Mi querida Magda.

Me preguntaba si la pintura del cabezal es de Santiago. Parece su obra.

Por otro lado, siempre he tenido la duda del punto 5 cuando algún libro no es de mi agrado.
Seré yo? No capté el sentido?

Me acaba de pasar con "A salto de mata", de Paul Auster; si bien, me declaro "Austeriana", este libro nomás no me gustó nadita... y vuelvo a mi pregunta: Seré yo?

Te dejo un saludo grande, siempre es un placer leer tu blog.

María

El veí de dalt dijo...

Así intentamos hacerlo...

sergio astorga dijo...

Magda, categórico, claro: inteligente. Que más se pude pedir? Seguidores.
Abrazos.
Sergio Astorga

Oscar Pita Grandi dijo...

Ojalá, Magda bella, que los críticos pensaran un poquito como Updike.

Besos.

Apostillas literarias dijo...

- María, si pones el cursor en la imagen, verás al autor de la caricatura de Updike.

- Sergio, gracias. Lo se, El.

- Oscar, asi lo hacemos muchos críticos, otros no. Es como en todo.
Me alegra saludarte.

Doctora Yvonne dijo...

hola
nunca hubiera dicho que la pintura a la derecha de tu blog ilustra una escena de Cumbres Borrascosas. Heathcliff era un gitano, tenía tez oscura. Cathy, yo la imagino más sensual y con el frío de esa casa en medio del campo!!! ¿desnuda? No me parece de ningún modo que evoque el tono poético de Emily Bronte. Mucho gusto leerte. saludos.

39escalones dijo...

Tomo nota, lo mismo servirá para el cine, ¿no crees?
Un abrazo.

Palimp dijo...

Yo también las leí y creo que todos los que escribimos sobre libros debemos intentar cumplirlas lo más fielmente posible.

Un abrazo.

Fernando dijo...

Qué bueno, querida Magda.
Pero, si fuera obligatorio seguir estas reglas, desaparecerían montañas de reseñas. Especialmente la primera debe de ser muy difícil de entender por muchos críticos.
Un abrazo.

Bel dijo...

Muchas gracias, Magda, me ha divertido, encantado y confirmado, pues me doy cuenta de que, sin ser totalmente consciente de ello, es más o menos lo que hago.
Un abrazo.

Ferragus dijo...

Interesante los puntos que son indicados, Magda. La segunda indicación en el texto, supone un riesgo extra al elegir el trozo a citar.
Concejos para tener en cuenta, al momento de intentar una reseña. Gracias.

Un beso, Magda.

BACO dijo...

Excelentes (y bondadosas)reglas.
Un beso, Magda

Apostillas literarias dijo...

Ivonne, yo veo oscura la tez de Heathcliff en el cuadro de Balthus, además de su autorretrato.

Por otro lado: "los personajes no están vestidos con trajes de época sino del momento en que fue ejecutada la obra. ¿Es una ilustración de la novela de Emily Brontë? Esta escena no tiene lugar en Cumbres borrascosas: es precisamente la escena que no puede ocurrir: Cathy y Heatcleaf, bellos y jóvenes viviendo su amor en su casa, uno al lado del otro para siempre, después de esa infancia en que no tuvieron ojos más que uno para el otro y el mundo era de ellos, en la soledad, en la libertad. "Yo soy Heatcleaf", ha dicho Cathy. El cuadro nos dice a su vez de esa unión que es imposible en la novela, que el mundo, la sociedad, las convenciones, han hecho imposible en la novela. Con su carácter cotidiano y banal ése es el escenario de lo sagrado: la realización del amor. Pero es también la evocación por parte del arte de lo imposible: un sueño inevitablemente perdido, una nostalgia".

Gracias, bienvenida.

Apostillas literarias dijo...

- Por supuesto que sí, Alfredo. Considero que la crítica, y estas reglas de Updike, sirven para cualquier discurso sea literario, cinematográfico, pictórico, etc.

- Sí, Palimp, de acuerdo contigo.

- Fernando, en ocasiones sucede que se hace una reseña tomando asuntos fuera de la obra (vida del autor, me parece que quiso decir, etc.) y no por lo que la obra dice en o dentro de ella y se toman otros aspectos que no vienen al caso. Además de la primera regla que señalas, creo que la cinco no es nada sencilla.

- Que bien, Bel. La reseña no es nada sencilla, pero muestra una lectura y es muy interesante su camino.

- Me parece también que son muy buenos consejos, Ferragus. Solo cambiaría, en la primera, narrador por autor.

- Son interesantes, Noé. Son de Updike, nada más y nada menos.

olmosdeita dijo...

Me gusta mucho tu blog, a veces paso a saludar. Ojalá escribas también sobre libros y autores de teatro.

Saludos.

Calimero Calimero dijo...

Siento curiosidad por obtener respuesta/-s a la siguiente pregunta: ¿"reseñar", pues, hoy,es inducir, alabar, criticar, opinar, objetivar, manipular, desviar...la atención de un potencial lector de la obra que hemos elegido?, ¿nada de todo esto?, ¿todo a la vez o en diferentes proporciones?. Me agrada este tema.¡Gran blog, Magda!.¡Enhorabuena!
Un saludo afectivo.

Lucía dijo...

Estos consejos me vienen bien porque hay veces que no sé por dónde empezar, y otras en que me quedo con la sensación de haber escrito una tontería.
Un abrazo.

Publicar un comentario

No se publicarán comentarios anónimos.