8 de octubre de 2020

Louise Glück, Premio Nobel de Literatura 2020

Amante de las flores 
Louise Glück 

En nuestra familia, todos aman las flores. 
Por eso las tumbas nos parecen tan extrañas: 
sin flores, sólo herméticas fincas de hierba 
con placas de granito en el centro: las inscripciones suaves, la leve hondura de las letras 
llena de mugre algunas veces… 
Para limpiarlas, hay que usar el pañuelo.

Pero en mi hermana, la cosa es distinta: una obsesión. 
Los domingos se sienta en el porche de mi madre a leer catálogos. 
Cada otoño, siembra bulbos junto a los escalones de ladrillo. 
Cada primavera, espera las flores. Nadie discute por los gastos. Se sobreentiende que es mi madre quien paga; después de todo, es su jardín y cada flor es para mi padre. 
Ambas ven la casa como su auténtica tumba.

No todo prospera en Long Island. 
El verano es, a veces, muy caluroso, 
y a veces, un aguacero echa por tierra las flores. 
Así murieron las amapolas, en un día tan sólo, eran tan frágiles…

2 comentarios:

Ferragus dijo...

Qué bueno visitarte y leerte a propósito de una buena noticia.

Magda Díaz Morales dijo...

¡Un abrazo! me alegra mucho saludarte.

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