9 de marzo de 2006

El diablo en México: Díaz Covarrubias

Comentaba por la mañana con un colega sobre un texto que leí por primera vez hace algunos años y que ahora he vuelto a leer: El diablo en México, de Juan Díaz Covarrubias (1837-1859). Mi colega está seguro de que si Díaz Covarrubias no hubiera muerto a los 22 años, hoy sería un escritor a la altura de Ignacio Manuel Altamirano, estoy de acuerdo con él. El joven escritor xalapeño (1) fue fusilado en medio de la guerra de Reforma que asoló al país entre 1858 y 1860, fue acusado injustamente (2).

El diablo en México es una novela romántica y de costumbres de tan sólo 50 páginas. Narrada con tal ingenio, gracia, ironía y humor, que más de una vez logra hacernos reir al leer, por ejemplo, las particularidades de aquella aristocracia católica del siglo XIX, su hipocresía y manipulaciones, conveniencias y manejo del poder. Al mismo tiempo, es un deleite ver cómo era ese México de aquellos tiempos adonde las parejas se seducían con cruce de miradas, roces de labios en las manos de las mujeres a través de un saludo galante y gentil, o aquel "sereno" (velador) que de noche transitaba vigilante las calles de la ciudad. Se destaca la belleza con que describe los paseos por el barrio de San Ángel, un barrio precioso de ayer y hoy, con sus casonas, sus calles empedradas y sus plazuelas y jardines (imágenes de San Ángel).

Narrativamente sorprende su estructura innovadora porque el diablo viene siendo una especie de destinatario, semióticamente hablando, ese que persuade al narrador para que realice los programas, para que los acontecimientos acontezcan. Es un diablo bastante embrollado, ingenioso y causante del desencuentro amoroso, tema eje en la novela.

Con su obra, Díaz Covarrubias nos muestra la historia de un país: sus dificultades, circunstancias sociales y políticas y también las bellezas de una época muy importante en México, y lo hace con maestría. Es un placer leer el género costumbrista.

(1) De su obra destacan, además de El diablo en México: Gil Gómez el insurgente, La sensitiva y La clase media.
(2) Dice su biografía que "cuando asistía como practicante de medicina en la batalla que se libraba en las proximidades de Tacubaya, fue capturado por el jefe reaccionario Leonardo Marquez y fusilado con todos sus compañeros; la historia los designa actualmente con el nombre de Mártires de Tacubaya".
_________________

Ya está en Internet el Diccionario panhispánico de dudas, editado por la Real Academia Española (RAE): A Q U Í la dirección.

2 comentarios:

Jerónimo Tormo dijo...

Enhorabuena por tu blog, te voy a recomendar. Soy estudiante de periodismo por lo que la literatura no me queda lejos, es más, es obligatoria en mis intereses. Echo en falta recomendaciones sobre lecturas españolas quizás por tocarme desde más cerca aunque entiendo que te centres en tu espacio, de todas formas, felicidades, un gusto haber conocido tu espacio y desde luego que lo frecuentare, Saludos

Magda dijo...

Jerónimo, muchas gracias por tus palabras, y bienvenido a Apostillas literarias.

Aqui intentamos comentar sobre la literatura en general, no de una región nada más. Hallarás en los archivos, si gustas ver cuando tengas tiempo, algunas recomendaciones sobre obras españolas. La literatura no tiene fronteras, al ser arte.

Muchos saludos.

Publicar un comentario

No se publicarán comentarios anónimos.