14 de octubre de 2006

Palabra y silencio: Xirau

"El efecto de escuchar es muy poderoso", Ramón Xirau

Cuando de escribir un ensayo se trata, qué dificil es hallar esa forma que diga justo lo que deseamos decir y que lo diga con sencillez, fundamento, y estilo. El género del ensayo me entusiasma, es creación literaria aunque obviamente no ficcional como la narrativa. ¿Quien no recuerda los ensayos de Don Alfonso Reyes? ese uso de la lengua tan cuidado, con un lenguaje pulido y particularmente elegante. Siempre que se está en lo auténtico se está en un lugar privilegiado.

En mi opinión, para realizar un ensayo hay que trabajar sobre la unidad de la experiencia, no ver en pedacitos sino en forma integral. Cada quien sabe por donde le entra el mundo: la intuición, la reflexión, la poesía (la poesía también es un modo de sentir las ideas), "la corazonada", que es asimismo un método de conocimiento, etc. Considero que el ensayo debe de ser directo, verdadero, con ideas. Un ensayo no se hace a partir de alusiones (citas, éstas sólo deben de ser usadas para "iluminar" al lector) sino de reflexiones, al hacer un ensayo construímos un discurso, por ello el intelectual debe de ser riguroso: no engañarse ni engañar a los demás.

Una manera de hacer reflexionar del autor es poner al lector en situación y que éste adjetive, juzgue, pondere, piense. Recuerdo que en un curso una maestra me dejó como tarea: "Hacer una comparación del ensayo sobre López Velarde de Tomás Segovia y de Octavio Paz, en qué sería convergentes y en que no". No podía terminarlo porque, pensaba, no era dar mi opinión sobre López Velarde sino sobre lo que decían estos escritores del poeta zacatecano. Estaba equivocada, de lo que decían otros también yo podía reflexionar y construir un discurso que aportara al trabajar sobre la unidad de mi experiencia de lectura. No se si pude generar ideas con mi trabajo, pero al menos pude generar preguntas, creo que esto ya fue suficiente porque la idea propia está después del cuestionamiento.

Cómo realizar un ensayo, por ejemplo, sobre la identidad literaria de Justine que plantea una pregunta capital: ¿quién es el Marqués de Sade? Vaya dificultad, me parece. Ante la página en blanco suceden muchas cosas...

En Palabra y silencio Ramón Xirau trabaja con las ideas desde la experiencia. Al lector del ensayo le toca reflexionar, participar, pensar...

7 comentarios:

akurion dijo...

He oido o leido por ahi que Dios nos habla constantemente de muchas maneras... ultimamente empiezo a pensar que mas bien escucha, nos escucha atentamente a cada momento...

corsaria dijo...

Tu post podría calificarse de miniensayo porque suscita muchas preguntas, y deja en el aire muchas cuestiones interesantes. Me ha gustado mucho. :)

Besos. ;)

Magda dijo...

Qué importante, Akurion, es saber escuchar. El ser humano tiene necesidad de ser escuchado, acción no muy sencilla de hallar.

Xirau dice precisamente que cuando leeamos nos detengamos a escuchar lo que dice quien escribe, que reflexionemos sobre ese silencio que la palabra guarda, silencio que es precisamente esa voz que está ahi, detras de la expresión escrita, pero que nos habla. Por ello hay que saber escucharla.

Magda dijo...

Muchas gracias, Corsario.

Este libro de Xirau es muy interesante, considero es necesario leerlo no solo para quienes escriben, sobre todo para quienes somos lectores.

Un abrazo.

Puri Avila dijo...

Totalmente de acuerdo, Magda.
Yo adoro el ensayo, de años para acá, leo más este género que narrativa. Y se puede aprender mucho, si prestamos esa atención necesaria y previa a la reflexión de quien lo escribe; O adquirir perspectivas diferentes según el autor que lees, pero es muy cierto lo que dices sobre no mentir ni mentirte cuando (se) ensaya(s).

Muy bien trabajado este post. Y muy acertadas tus apostillas sobre cómo trabajar el ensayo,se nota que es lo tuyo, querida Magda.

Un beso, amiga.Disfruto al leerte.Y gracias por las referencias bibliográficas que nos das.

(Me gusta mucho la cita que has puesto bajo el título del blog: Me encanta)

Magda dijo...

Gracias, Puri, el ensayo me es apasionante, como bien dices se aprende mucho si se escucha el silencio de la palabra.

La cita es regia, así es, y es nada más ni nada menos que de Proust.

alnacif dijo...

Un verdadero ensayo sobre los ensayos.
Para guardar.
Un abrazo,

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