5 de febrero de 2007

Bunkos

Con agrado leo en las noticias que se le dará nueva vida al fomento a la lectura en zonas de escasos recursos. Hace mucha falta, ojalá que no sea una llamarada de petate, como decimos por acá, esto es que no vaya a ser sólo unos meses y después todo esto quede abandonado. Dice la nota que "Los bunkos -palabra japonesa que significa "acervo de libros"-, se han diseminado en comunidades indígenas de la sierra tarahumara, entre los huicholes y los coras de Jalisco o entre los niños chiapanecos y oaxaqueños; también en ciudades como Toluca, Tlaxcala, Chetumal, Saltillo y el Distrito Federal o Ciudad de México. Bárbara Newman es la coordinadora del proyecto de Bibliotecas Bunkos, que consiste en instalar bibliotecas comunitarias. En México inició en 1993, pero la idea nació de una mujer japonesa en 1951. Aquella mujer japonesa abrió las puertas de su departamento para que los niños del vecindario pudieran leer los libros de su hijo muerto. Así nació Bunkos. Este es un proyecto de la Asociación Mexicana para el Fomento del Libro Infantil y Juvenil A.C. Como parte del programa se entregan 300 libros, se les capacita y visita periódicamente, pero son los habitantes de cada comunidad quienes consolidan el proyecto. "El rincón de Momo", que toma su nombre del entrañable personaje de Michael Ende, es una de las 37 bibliotecas cumunitarias que opera en el país. En México las bibliotecas están ubicadas en lugares como la Sierra Tarahumara, entre los huicholes y coras de Jalisco, en Chiapas y Oaxaca".

3 comentarios:

Rosa Silverio dijo...

Qué bonito este proyecto, Magda. Ojalá algo parecido se hiciera en mi país y llevara el amor a los libros y la lectura a esos rincones en los que tanta falta hace. Me gustó mucho y me parece una magnífica idea.

Magda dijo...

Y vaya que sí, Rosa, es un excelente proyecto. En Chiapas
Rosario Castellanos, una gran e importante escritora mexicana, realizó hace muchos años, cuando aun vivía, un proyecto estupendo: enseñaba a leer y a escribir con dibujos y en dos lenguas, el castellano y no recuerdo si en tojolabal, tzeltal o tzotzil, pero en alguno de los tres. También les enseñaba de la misma forma, muchas cosas más que hacían falta.

Elizabeth GL dijo...

Aunque ya pasaron algunos años de este post, es para mi un referente, pues estoy apoyando a la creación de una biblioteca comunitaria en Copalcotitla Puebla... aceptamos ideas, recomendaciones y donaciones... saludos

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