28 de abril de 2007

Recordando a Elena Garro

Cada vez que leo textos como este de Rogelio Guedea, me pongo a pensar que la importancia de lo que se dice es igual a la que no se dice y quizás más, porque lo que no se dice completa el sentido de lo que se dice, valga el juego de palabras. El texto manifiesta:

José Saramago y Adolfo Bioy Casares coincidieron en una reunión de escritores. El asiento de Bioy Casares, quien acababa de perder en circunstancias trágicas a una hija suya, había quedado junto al de Saramago, por lo que tuvieron ocasión de conversar sin demasiadas discreciones. En medio de la conversación surgió el nombre de Octavio Paz. Saramago, después de dejar la copa de vino tinto sobre la mesa, confesó a Bioy Casares que Paz no era un tipo que le agradara mucho. Bioy Casares, quien fuera muchos años amante de Elena Garro, la mujer de Paz, dijo a Saramago que era la primera vez que escuchaba que alguien no se declaraba fanático de Octavio Paz. Al final de esta pequeña digresión, ambos escritores llegaron a una conclusión que pudo haber sido, de haber tenido el suficiente eco, fatal para el autor de “Piedra de sol”. Sabes, Adolfo, dijo Saramago, Octavio Paz, a pesar de tan alabado y citado, debe ser el escritor menos leído del siglo XX. Sin emitir palabra alguna, Bioy Casares alcanzó la copa de la mesa con la mano izquierda y se la llevó a la boca. En sus labios empezó a dibujarse una breve pero incisiva sonrisa.

Cuando leemos "Bioy Casares, quien fuera muchos años amante de Elena Garro, la mujer de Paz" ¿cuantas cosas no podemos pensar si ignoramos el por qué, el cómo y el cuándo del amor entre Elena Garro y Bioy Casares? Habrá probablemente, no lo se de cierto, quien hasta se conduela de Paz por semejante acto de Elena Garro o quizá se califique a Elena Garro de muchas cosas, suele suceder. Sin embargo, como ayer comentaba en una excelente conferencia Luzelena Gutiérrez de Velasco, especialista en la obra de la escritora mexicana, la vida y la obra de Elena Garro estuvo hecha a un lado durante años, sin saberse nada a través de su voz, Octavio Paz ¿iba permitir que su voz contara tantas cosas...?

Lo que es cierto es que por fin, después de décadas, se habla de Elena Garro y a través de Elena Garro. Fondo de Cultura Económica rescata su obra, esto es sorprendente. Enhorabuena.

De Elena Garro se han dicho muchas cosas, hasta de espía se le ha calificado. Ojalá nos preguntemos antes de aceptar amarillismos y falsedades tan grandes ¿por qué se le acosó tanto? ¿por qué sus obras no eran publicadas? ¿por qué tuvo que vivir veinte años en el exilio? No nos creamos tantas tonterías dichas sin fundamento ni conocimiento real de los hechos. Vayamos a su obra, una obra en la que está plasmada toda su vida al lado de Octavio Paz, además de conocer el gran amor que sintió por Bioy Casares (y sus serias consecuencias) y el gran egoísmo de este escritor que por nada del mundo iba a perder su posición (económica, y todo lo que esto trae consigo) al lado de la escritora Silvina Ocampo, su esposa. Ayer, en la conferencia mencionada arriba, dijo Luzelena algo muy bonito que sucedió en un evento literario realizado en México, Bioy Casares comentó: "Ojalá estuviera aquí Elena Garro...". Esto parece intrascendente, pero no lo es en absoluto...

1 comentarios:

alba alpha dijo...

Alguien me visito y venía de esta entrada, me ha dado la oportunidad de leerla, es muy interesante, pienso es difícil hacer aseveraciones cuando existen este tipo de relaciones, hay demasiadas interrogantes,prefiero dejar la duda. Saludos
Alba

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