4 de diciembre de 2007

Ancho en París: Juan Gelman

A mis amigos poetas les he expresado lo dificil que es para mi comentar un poema, salvo que se lleve a cabo un estudio crítico sobre la obra de un poeta, pero esto lleva tiempo y ya sería otro tema diferente. El arte poético me es sumamente dificil de interpretar, repito, aunque no de sentir. Sin embargo, hay poemas ante los que uno se queda como en otra dimensión, que nos llevan adonde ellos quieren y nos dejan con tal admiración que jamás los olvidamos porque nos enamoran, como éste que nos cuenta toda una historia...

Ancho en París

Al que extraño es al viejo león del zoo,
siempre tomábamos café en el Bois de Boulogne,
me contaba sus aventuras en Rhodesía del Sur
pero mentía, era evidente que nunca se había movido del
Sahara.

De todos modos me encantaba su elegancia,
su manera de encogerse de hombros ante las pequeñeces
de la vida,
miraba a los franceses por la ventana del café
y decía "los idiotas hacen hijos".

Los dos o tres cazadores ingleses que se había comido
le provocaban malos recuerdos y aun melancolía,
“las cosas que hace uno para vivir" reflexionaba
mirándose la melena en el espejo del café.

Sí, lo extraño mucho,
nunca pagaba la consumición,
pero indicaba la propina a dejar
y los mozos lo saludaban con especial deferencia.

Nos despedíamos a la orilla del crepúsculo,
él regresaba a son bureau, como decía,
no sin antes advertirme con una pata en mi hombro
"ten cuidado, hijo mío, con el París nocturno".

Lo extraño mucho verdaderamente,
sus ojos se llenaban a veces de desierto
pero sabía callar como un hermano
cuando emocionado, emocionado,
yo le hablaba de Carlitos Gardel.

12 comentarios:

Hilvanes Y Retales dijo...

Yo quisiera haber escrito estos versos,pero solo puedo creerlos míos cuando los leo...


ENTRE TANTOS OFICIOS ejerzo éste que no es mío,

como un amo implacable
me obliga a trabajar de día, de noche,
con dolor, con amor,
bajo la lluvia, en la catástrofe,
cuando se abren los brazos de la ternura o del alma,
cuando la enfermedad hunde las manos.

A este oficio me obligan los dolores ajenos,
las lágrimas, los pañuelos saludadores,
las promesas en medio del otoño o del fuego,
los besos del encuentro, los besos del adiós,
todo me obliga a trabajar con las palabras, con la sangre.

Nunca fui el dueño de mis cenizas, mis versos,
rostros oscuros los escriben como tirar contra la muerte.

Apostillas literarias dijo...

Si no mal recuerdo, este poema de Gelman se llama "Arte poética", es precioso.

¿Y que te parece "Ancho en París"?

Apostillas literarias dijo...

El nombre y el autor del cuadro puede verse acercando el cursor a la imagen, y picar en ella si gustan verlo más grande.

39escalones dijo...

Bueno, el mejor estudio crítico es que el poema te haga sentir algo, que te diga algo (si va acompañado además de un estudio, mejor, pero en primera instancia es suficiente con el sentimiento), y éste lo consigue.
Un abrazo.

entrenomadas dijo...

Juan Gelman es una gran poeta y una excelente persona.
Y este poema es para quitarse el sombrero.
Con los poemas me pasa como con los cuadros, sí los leo y me gustan ya es suficiente, si los veo y siento algo, ya es suficiente.
Con Gelman siempre encuentro historias, belleza y oficio.

Besos,

SONIA FIDES dijo...

"El arte poético me es sumamente dificil de interpretar, repito, aunque no de sentir."... Magda, aquí tienes la clave, la poesía ha de ser el lenguaje que necesitamos en ese momento, el que nos hace sentir, para ser interpetados ya están otros géneros, la poesía está para ser sentida para hacerla nuestra si es que vale la pena.

Un abrazo súper.

Nota: He leído algo que dices en el blog de Alfredo que me da pie para comentarte algo que hace tiempo quería mencionarte, tiene que ver con la novela negra, no te asustes,ja,ja,ja

jio dijo...

no he estado nunca en parís magda.... aaaaaah!!!!
es uno de mis deberes más pendientes. todo el mundo a mi alrededor dice que me encantará.
precioso poema que subes de gelman, le conocía poquito y le estoy redescubriendo y leyendo poemas que está dejando mucha gente estos días a causa del premio.
por cierto, a mi alguna gente me empieza a pedir lo mismo que a usted. que haga un comentario crítico sobre su libro o poemas. y claro, si mezclas con lo personal, el comentario se corrompe. como decía mi profe de teoría literaria de aquí de zgz una vez se escribe una obra el que menos puede opinar de ella es su propio autor. que las presentaciones y entrevistas es por rollo social y posible ego del escritor, pero eso no haría mejor esa obra ;)
besico siempre aquí linda.

Hilvanes Y Retales dijo...

Si, es Arte Poética. El cuadro que has elegido es perfecto para la poesía.

Me resulta curioso que al terminar de leer Ancho París, mi mente se traslade desde París hasta Argentina, y me imagino a Gardel cantando caminito. La imagen bohemia de París siempre será la de ese café que acoge.

“las cosas que hace uno para vivir" reflexionaba
mirándose la melena en el espejo del café.

Hablas de otra dimensión; que es lo más difícil en poesía, lograr que el lector logre llegar al espacio donde el poeta se ubicaba en el momento de escribir. Comentar un poema es de lo más difícil por cuánto hay de intimidad en ellos. Para poder hacerlo, siempre hay que saber más del poeta. Cómo sino saber que el verde significaba muerte en los versos de Lorca?

YO tampoco sé comentar poesía. Pero me imagino ese café en París rodeado de flores, porque París siempre huele a flor sin cortar. Pero el "viejo león de zoo", a pesar de haber sobrevivido a varios "cazadores", y estar resentido contra la sociedad "miraba a los franceses por la ventana del café
y decía "los idiotas hacen hijos"; aún conserva la capacidad de algo que yo veo como nostalgia, pero no sé de qué, esos ojos llenos de desierto: "sus ojos se llenaban a veces de desierto
pero sabía callar como un hermano
cuando emocionado, emocionado,
yo le hablaba de Carlitos Gardel."

malvisto dijo...

Creo que tengo varios novelistas favoritos; poetas muy pocos. Ya no es solo que no pueda interpretarlos: se me hace fatigante leerlos. Entrar en un poeta requiere un esfuerzo mayor, porque es todo una visión del mundo, una manera de verlo, y solo pelea mucho con lo que yo mismo veo, con lo que yo mismo pienso y siento. Y sienmbargo, se hace el esfuerzo, cómo si no... el poema precioso: es como una estampa, una estampilla.

http://malvisto.wordpress.com/

alba alpha dijo...

Maravilloso, me encantan esos leones, es un placer cuando te topas con uno de ellos.
Magda insistes en no saber de poesía, yo insisto la sientes, a continuación te pongo el final del ensayo "El lector de fragmentos ilusorios" de Ramón Peralta, revista Solario no.1 octubre-diciembre 2007:

"Si vemos la poesía como iluminación, la oración mas humana del hombre, la necesidad que mantiene cualquier lector, de encontrar, de leer, verse reflejado en el texto. La búsqueda inmediata que necesita el lector. Búsqueda que lo lleve a identificarse, quizá para no sentirse tan solo, y sentirse acompañado en medio de su clímax o su derrumbe. Y como dije, verse reflejado en algo que el lector no logra enunciar, mucho menos definir con palabras sencillas. Creo que eso se busca en la lectura: un encuentro que suceda a un intercambio: donde el escritor y el lector, por un momento indefinido o reiterativo, se confundan, cambien de lugar, que el receptor sienta que desplace al escritor, y el emisor desplace al lector, revelando a veces en el lector, al otro, a un ser diferente al que creía ser. La lectura, y la poesía tienen que ver con el secreto, y el fin del lector, y del escritor, es develar el secreto que viene encubierto en la forma del poema. Leer permite reconstruir la experiencia propia, fincarse a uno mismo. Esa es una primera necesidad."
(el ensayo se puede leer en:
http://solario.com.mx/contenido/ensayo/0801.htm
tiene diferencias mínimas en la redacción hechas por el autor)
Espero te sirva.
Abrazos

Apostillas literarias dijo...

Muchas gracias a todo@s por sus siempre ilustrativos comentarios.

Un abrazo.

Luisa Miñana dijo...

El poema es muy bueno y atrevido en la historia que propone. Como las fábulas. Me recuerda a la pintura simbolista en sus proposiciones. Además es de los que transcienden la historia que cuentan. Y eso es algo que siempre debe procurar la poesía.
Con la pintura ha quedado fantástico en el post, no la conocía, es preciosa.

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