Alfonso Reyes y Borges

Posted by Magda Díaz y Morales

Cuenta Borges que en los años cuarenta intentó promover una campaña de firmas para solicitar se concediera el Nobel de Literatura a su querido amigo Alfonso Reyes. Suponía que si toda la América hispana pedía el premio para el escritor, “eso tendría más fuerza que si lo pidiera el gobierno de México, porque al fin de todo, los mexicanos pidiendo para un mexicano, llamarían menos la atención que todo un continente.”

Pero se topó con la pared del nacionalismo. Los argentinos le espetaron: “¿Cómo vamos a pedir por un mexicano”? Mientras que los escritores del Uruguay, en semejante tenor, observaban con agudeza que Reyes… ¡no era ciertamente un oriental!, sino un mexicano, esto quiere decir, un alien. Resignado, Borges abandonó el proyecto.

Reyes y Borges en sus cartas.

Tajimara y otros cuentos eróticos

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El próximo 21 de mayo se presenta en la Feria Internacional del Libro 2011: Juan García Ponce, Tajimara y otros cuentos eróticos, selección y epílogo de Hernán Lara Zavala (México ERA, 2010).

Presentamos: Lara Zavala, Omar Piña y una servidora.

Este libro, leemos en el epílogo, representa un intento “para seguir las huellas emocionales, eróticas y artísticas que fueron moldeando la imaginación de Juan García Ponce (1932-2003) a lo largo de su prolífica, dedicada y original carrera como narrador y muy particularmente como cuentista”. En este volumen están algunos de sus personajes femeninos más entrañables: Inés, Julia, Cecilia, Liliana, todas ellas envueltas en conflictos amorosos, pisando caminos prohibidos, subvirtiendo las llamadas buenas costumbres. Entre los cuentos incluidos en esta compilación de Lara Zavala se encuentran "Tajimara, magistralmente llevado al cine por Juan José Gurrola en 1965, con Pilar Pellicer como Cecilia y Pixie Hopkin en el papel de Julia; "El gato", quizá el cuento erótico más célebre de García Ponce, "Imagen primera" y "La noche". A través de ellos fue desvelando su propia vida”.

Bajtin, y los cigarrillos

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"En 1942, durante el inacabable sitio de Leningrado por los nazis, el crítico y teórico ruso Mijail Bajtin, fumador empedernido y escaso de insumos debido al cerco, tuvo que usar todas las páginas del manuscrito de un libro inédito para armar con ellas cigarrillos y aplacar la llamada del vicio.

Unos afirman que había dos copias del manuscrito y que Bajtín ignoraba que la otra había ardido en un ataque aéreo. Otros dicen que el crítico sabía que se estaba fumando la única copia, pero que no le quedaba otro papel para enrollar el tabaco y decidió sacrificar su trabajo. Era un libro entero sobre novelas de aprendizaje, y jamás lo volvió a escribir".

Turgencias de hule: Enrique Serna

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"Nunca he visto una vulva mutilada, ni Dios lo quiera, pero me temo que debe ser tan decepcionante como los senos henchidos contra natura. Un seno de mujer, sea grande o pequeño, tiene una textura y una suavidad que ninguna sustancia química puede igualar. De hecho, gran parte del placer al acariciarlo consiste en sentir cómo se pone enhiesto y beligerante. Los senos postizos, en cambio, tienen la textura de una pelota de squash y ya están duros antes de que el hombre ponga en ellos su mano o sus labios. El reemplazo de la carne por el hidrogel o el poliuretano representa, pues, un fiasco erótico, pero las ingenuas víctimas de esta moda lo sacrifican todo, hasta su propio placer, con tal de lucir un escote provocador. Perder la sensibilidad de la vagina o de los senos en aras del éxito frívolo equivale a cambiar las satisfacciones profundas del ser humano por las glorias del maniquí. Los principales damnificados por esta involución grotesca son los sufridos amantes que ahora palpan turgencias de hule, y sin embargo no parecen lamentarlo, pues también ellos anhelan pavonearse en las fiestas con una modelo de calendario. Nunca antes el público se había entrometido tanto en la intimidad de las parejas, ni tantos imbéciles lo habían supeditado todo a su aprobación.

A principios de año, en la antesala de la peluquería, me entretuve hojeando una pila de ejemplares de la revista TV Notas. En todas las portadas había guapas estrellitas en bikini, retratadas de espaldas, con el torso vuelto hacia la cámara. Mirándolas con atención descubrí que solo variaban las caras de las modelos, pues todas tenían el mismo cuerpazo retocado con Photoshop. Como en las ferias donde los niños meten la cabeza en el óvalo de un bastidor para fotografiarse con el cuerpo de Buzz Lightyear, los editores de TV Notas se limitan a sustituir cada semana la cara de la sempiterna culona que adorna sus portadas. Pero tampoco las caras son muy diferentes: el taller de hojalatería que todas frecuentan ofrece un repertorio muy limitado de narices respingadas, bembas negroides y pómulos angulosos de vampiresa naíf. Nada molesta más a una mujer coqueta que llegar a una fiesta donde otra invitada lleva el mismo vestido. ¿Por qué no les importa, entonces, llevar a perpetuidad una barbilla o un tabique nasal de catálogo?

La belleza uniforme degrada el gusto, anestesia la sensibilidad y tiende a robotizar el impulso erótico. El garbo no se puede copiar, es un don natural nacido de la autoestima que las Barbies clonadas abandonan en el quirófano por no atreverse a decir, como el Quijote, soy la que soy".

Texto completo.

Ludwig Wittgenstein

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A los alumnos, Wittgenstein los azotaba de forma inmisericorde si erraban. "Para eludir la justicia escolar, en 1926, abandonó la docencia y trabajó de jardinero en un monasterio, pero aburrido de podar rosales, en vez de suicidarse como era tradición en su familia, volvió a Cambridge donde su Tractatus era estudiado como un devocionario".

Wittgenstein:"decir a los amigos que he sido feliz".